lunes, 28 de enero de 2008

"También en San Juan hace aire"

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel


Según los programas noticiosos de los EE.UU., se afirma que el incremento en número de latinos naturalizados no se ve en las urnas. En el marco de la celebración del Día de la Independencia más de 1,500 residentes hispanos adoptaron la ciudadanía estadounidense y se sumaron a la cifra histórica de casi medio millón de extranjeros que este año han logrado su naturalización. Sin embargo, algunos especialistas todavía se cuestionan si esta fiebre por la naturalización podrá reflejar realmente aumento en el voto hispano. “Es desalentador ver los rostros de miles y miles de hispanos ondeando banderitas en las ceremonias de naturalización y saber que el voto latino sigue teniendo un resultado tan pobre”, declaró Francisco Solá, presidente del programa Proyecto Voto Latino de Riverside.

Solá indicó que pese a que estudios indican que los ciudadanos naturalizados tienen una tendencia más alta a emitir su voto comparado con los estadounidenses nativos (87% vs. 80%), todavía existe una gran disparidad entre el número de personas que obtienen la ciudadanía y la cifra de los que acuden a votar.

Como ejemplo de esta apatía electoral citó que en las pasadas elecciones del 7 de noviembre, estudios indicaron que el número de hispanos que acudió a las urnas aumentó 1.7 millones, sin embargo, de acuerdo a la Oficina del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (CIS) ese mismo año, fueron más de 700 mil personas naturalizadas, en su mayoría de origen hispano y más de un millón de nuevos jóvenes latinos los que alcanzaron la edad para votar.

Asimismo, el Centro Hispano Pew, con sede en Washington, reportó que hasta noviembre de ese año eran más de 17 millones de hispanos registrados para votar, de los cuales, únicamente 6.4 millones hicieron efectivo su sufragio.

Muchas organizaciones hispanas hablan de un repunte en el voto hispano, pero la realidad es que no existe un crecimiento sustantivo que nos demuestre que nuestra cultura hacia el voto está cambiando. El avance es un efecto del crecimiento de la población, pero no de que nuestra conciencia política ha mejorado, opinó Solá. En lo que va del año, el CIS registró una cifra histórica de personas que han solicitado su ciudadanía Según su banco de datos, hasta el mes de mayo habían recibido 711,538 solicitudes de naturalización, una suma que casi alcanza el total de solicitudes que registraron a lo largo de todo 2006 cuando recabaron 730,642 aplicaciones.

Este repunte, concuerdan expertos, obedece al aumento en las tarifas migratorias que entrarán en vigor a partir del 30 de julio, mas no a un sentido político.

La gente está ansiosa por convertirse en ciudadana. El costo para naturalizarse va a aumentar de 400 a 675 dólares y el examen será más difícil, pero pocos son los que están pensando en hacerse ciudadanos para emitir su voto. Yo lo veo a diario. De 500 personas que logran su naturalización a través de nuestros servicios, menos de cien salen a votar, detalló Luis Rojas presidente de la Cámara de Comercio Hispana de Ontario.

La cultura del inmigrante, es uno de los motivos principales por los que el nuevo ciudadano no ejerce su voto, dijo Rojas.

Simplemente no hay confianza en el voto. Muchos, por experiencia en sus países de origen, no visualizan que su sufragio pueda marcar un cambio. La gente me dice y para qué voto si las cosas siguen igual y en la gran mayoría de los casos, nada vale registrarlos porque en el día de las elecciones no salen a votar, apuntó. Otro factor determinante es la baja aportación económica por parte de organizaciones políticas y civiles a los programas que fomentan la participación política de los hispanos, tales como el Proyecto Voto Latino o el Proyecto de Educación y Registro de Votantes del Sudoeste (SVREP).

El año pasado se recibieron en donaciones 600 mil dólares en todo el país para motivar al voto hispano y 40 mil para proyectos con jóvenes. ¡Son cifras ridículas!... Estudios indican que una organización invierte hasta 10 dólares por persona para promover el voto, con el dinero que recaudan las organizaciones latinas apenas pueden ayudar a seis mil personas, indicó Solá.
Con el propósito de promover el registro de votantes latinos, organizaciones como la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO), La Opinión y Univision han lanzado campañas que han dado como resultado un incremento en el número de hispanos que conforman las listas electorales.

Para las próximas elecciones presidenciales se estima que la participación latina podría alcanzar los 13 millones de personas, esto, de acuerdo a pronósticos de la firma de encuestas Zogby.
Por su parte, el Centro Pew estima que el 75% de los hispanos registrados para votar estará conformado por ciudadanos nativos, y el 25% por naturalizados.

Según Gloria Saucedo, directora de Hermandad Mexicana, el voto hispano del naturalizado tendrá un gran impacto en las próximas elecciones presidenciales deI 2008, ya que estará fomentado por la sensación de injusticia que les dejó la cancelación del proyecto de reforma migratoria.

Tenemos que reconocer que seguimos siendo una minoría, pero creemos que en el 2008 el voto latino va a ser muy poderoso y de una gran influencia. Hemos logrado avanzar mucho pero todavía tenemos que seguir luchando para que el nuevo ciudadano entienda que su certificado de naturalización no es para que adorne su sala, sino para que emita su voto, declaró.

Los "SUV", el iluminado López y los "bultos"

Fuente: Yoinfluyo.com
Autor: Ricardo Medina

que estorban!”El no-caudillo de la izquierda mexicana -Andrés López Obrador- ya dio instrucciones precisas a los legisladores del PRD: “No se trata de parlamentar (sic)… que nuestros legisladores se paren de sus curules, tomen la tribuna y se queden ahí el tiempo que sea necesario, día y noche si es necesario, hasta que se retire la propuesta”. ¿Qué propuesta?

La de un gravamen a las gasolinas, que sería cien por ciento participable a las entidades federativas.

¡Así se defienden los intereses populares! ¿Qué interés más proletario y popular que el de los grandes consumidores de gasolina?, ¿para qué dialogar o discutir, para qué ofrecer argumentos, si los más afectados serían los dueños y usuarios de camionetotas SUV (Sport Utility Vehicles) que en promedio consumen 11.4 litros de gasolina por cada cien kilómetros recorridos contra un promedio de 8.6 litros por cada cien kilómetros que consumen los automóviles normales? A los SUV se les defiende “echando lámina” u obstruyendo el trabajo legislativo.

Además, los usuarios del “Metro” en la ciudad de México o del tren ligero o de los trolebuses -medios que no utilizan gasolina- no son parte de las clases populares, sino de la odiosa burguesía… o tal vez son de otra clase social -¿los infra–populares?- que no le interesa a la izquierda. Ya López había demostrado con creces su amor, ¿no correspondido?, a la burguesía motorizada, consumidora de gasolina subsidiada (hoy día, el IEPS en las gasolinas es negativo) y contaminadora, construyéndole “segundos pisos” y distribuidores viales -en lugar de “desperdiciar” los recursos públicos en “tonterías” como más líneas del Metro-, al tiempo que beneficiaba a un puñado de “proletarias” empresas constructoras.

¿Qué sigue en la agenda de la izquierda?, ¿hacer que todos paguemos la incompetencia de algunos oligopolios adinerados exigiendo subsidios al gas natural?

Y eso por no hablar del aprecio de López a los legisladores de su partido: “¡No argumenten!, ¡no propongan!, ahí siempre pierden, usen el único talento que tienen: ¡Ser bultos

Los mil y un deportados como Elvira

Fuente: La Opinión de Los Angeles
Autor: Jorge Morales Almada
27 de agosto de 2007

"Entre octubre de 2006 y junio de 2007 fueron expulsados 220,000"

La deportación de Elvira Arellano es una más de las miles que hay todos los días a lo largo de la frontera.

La Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) registró alrededor de 220 mil deportaciones de octubre de 2006 a julio de 2007. Es una cifra récord, la más alta alcanzada por esta agencia en su historia.

La expulsión de mexicanos desde territorio estadounidense es una práctica cotidiana en esta frontera, tan normal que a nadie sorprende ver todos los días a decenas de deportados caminar por la calle Galileo de la colonia Postal, donde se ubica la Casa del Migrante Scalabrini.
Cuando Elvira Arellano cruzó la puerta giratoria de tubos al ser deportada por San Ysidro el domingo pasado en la noche, era una más de los aproximadamente 500 que ese día fueron repatriados por ese mismo lugar.

La historia de Elvira Arellano, una mujer que en 1997 cruzó ilegalmente la frontera hacia Caléxico porque en su natal Michoacán no tenía chamba, que trabajó con Seguro Social falso y que la detuvieron en una redada en 2002; se suma a la de miles de indocumentados que son expulsados de Estados Unidos todos los días.

Ahí está el caso de Adrián Patrón, quien ha dejado a sus tres hijos en Riverside. Ahí está la travesía que sufrió Silvano Pérez, a quien agarró "La Migra" después de dos días de caminar por las montañas de Tecate. Ahí está la desesperación de José Pérez, originario de Guanajuato, donde dice que la vida no vale nada.

Datos del Instituto Nacional de Migración (INM) en México precisan que en el año 2006 fueron 514,779 las repatriaciones de mexicanos procedentes de Estados Unidos, que se refieren a deportaciones y salidas voluntarias. El 37% de esas expulsiones ocurrieron por Sonora, el 36% por Baja California, el 20% por Chihuahua, el 5% por Tamaulipas y el 2% por Coahuila.
El INM aclara que hay personas que intentaron en más de una ocasión cruzar la frontera hacia el norte y fueron detenidas. Es decir, una persona puede tener una o más repatriaciones.

En los primeros seis meses de este año, fueron 317,327 los expulsados de Estados Unidos. El 29% de ellos fue por la llamada Puerta México, de San Ysidro a Tijuana, la misma que cruzó Elvira Arellano el domingo en la noche, la misma que cruzaron Adrián, Silvano y José el martes por la mañana.

El camino hacia el sueño americano, de una u otra forma, en más o menos tiempo; termina en muchas ocasiones en esa puerta formada por tubos de acero que giran y giran, como gira la suerte de los indocumentados.

Hace un par de semanas a Adrián lo agarró la policía de Riverside por conducir con unas cervezas de más. Al cumplir unos días de cárcel, lo turnaron al ICE y tras firmar su salida voluntaria, lo mandaron a Tijuana. El domingo pasado contrató un pollero, pero lo atoraron el martes en la mañana en el área de Otay Lake. De nuevo firmó su salida voluntaria.

Silvano y José se la jugaron por las montañas de Tecate. Después de dos días de caminar, José prefirió esperar sentado a que llegara algún agente de la Patrulla Fronteriza a rescatarlo, porque ya no podía caminar. A Silvano lo agarraron minutos más tarde, cuando los uniformados detectaron al grupo de migrantes.

Ninguno de los tres pasó por un proceso de deportación. "Sólo la firma y vas pa’ fuera", dijo Adrián. "Nos dijeron que si firmábamos o si queríamos ver al juez ¿Pero pos pa’ qué le peleamos?".

De 21 años de edad, Adrián trabajaba como cocinero para mantener a sus tres hijos nacidos en Estados Unidos. Por eso ya le anda por cruzar de nuevo. "Sólo voy a descansar un rato y a ver si mañana le intento de nuevo", comentó mientras esperaba que abrieran la Casa del Migrante.
Silvano es de Chiapas y tiene 24 años. "Llegué el sábado y el domingo cruzamos temprano", comentó. Pero dos días después, durante la madrugada del martes, una patrulla de "La Migra" le puso una corretiza hasta que lo atrapó.

"¿Que por qué quiero cruzar? Porque allá [en Chiapas] no hay chamba o está muy mal pagada", dijo Silvano, quien trabajaba como chofer y cuando tenía viajes llegaba a ganar unos 50 pesos (4.50 dólares) por un día.

José coincide con su compañero de travesía y parafrasea a su paisano José Alfredo Jiménez: "Allá en Guanajuato la vida no vale nada, por eso nos venimos pa’ acá".

Con los tenis agujereados de tanto trote, la camisa y el pantalón revolcados en tierra, José dijo que rogaba porque lo detuviera "La Migra" tras dos noches de caminata. "Porque ya no podía, el pollero hasta me quería madrear porque ya no quise caminar… mejor me senté, hasta que pasaron los migras y me detuvieron".

¿Y lo volverías a intentar?

"No sé, hasta ahora voy sabiendo cómo es esto [el cruce por la frontera], la verdad está bien cabrón, está canijo pasar por ahí".

La odisea de loa repatriados

Fuente: La Opinión de Los Angeles
Autor: Gardenia Mendoza Aguilar
27 de agosto de 2007


Rosario Jiménez regresó a vivir hace dos años a Zozea, Hgo., su pueblo natal, con sus tres hijas estadounidenses después de separarse de su marido con quien vivía en Greenbrae, California, para enfrentar tres grandes problemas: un salario de 11 dólares al día; que sus hijas no se adapten a la escuela por el idioma y el rechazo de la comunidad.

"Creí que sería más sencillo volver a mi tierra y ahora me doy golpes en la cabeza", cuenta Rosario, quien huyó de la violencia doméstica y renunció a un salario de nueve dólares por hora por acomodar ropa en una tienda, a una casa de dos pisos, un coche y 12 años de historia en el país al que llegó indocumentada.

Ahora vive en una casa que le presta su hermano, que reside en Estados Unidos.

Durante el primer año en México, su marido le enviaba mensualmente 150 dólares para ayudar a mantener a las menores de 11, 10 y 4 años. Sin embargo, en los últimos meses han cesado los aportes.

"Ya no tengo dinero para comprar los útiles para la escuela, el dinero no alcanza para nada. Dejé mi negocio de pollo porque la ganancia era mínima y en la fábrica de textiles sólo pagan 120 pesos [unos 11 dólares]", agrega.

Esto, sin contar la falta de comodidades que mejoran la calidad de vida de cualquier persona, como un auto, casa amplia, supermercados, calles pavimentadas, autobuses escolares, parques recreativos…

En Zozea, Rosario tiene que lavar en un lavadero de concreto para evitar gastar energía eléctrica; no tiene coche, ni casa pintada con cuidados jardines y sus hijas tienen que caminar tres kilómetros, atravesando milpas sobre caminos fangosos para llegar a la escuela.

"No me gusta vivir aquí", dice Judith, la hija mayor. "En la escuela me rechazan. Dicen que soy una tonta porque no entiendo todas las palabras en español y nadie se me acerca, les caigo mal".
La familia de Rosario es considerada por la Coordinación Regional de Apoyo al Hidalguense como uno de los casos más representativos de los choques culturales que viven las familias que regresan a México después de vivir en Estados Unidos.

Un conflicto que podría agudizarse con el incremento en las deportaciones de mexicanos que, de acuerdo con cálculos de organizaciones defensoras de derechos humanos para el 31 de septiembre próximo alcanzará la cifra récord de 230 mil, después de que varios congresos estatales de EU aprobaran 170 medidas antiinmigrantes.

"Son verdaderos dramas a los que se enfrentan", dice Luz Martínez, funcionaria de pensiones y restitución de menores de la oficina de migración hidalguense.

La mayoría de los niños que nacieron en Estados Unidos y vienen con sus padres a vivir a México se convierten en "indocumentados", después de que se vencen los seis meses de permiso de estancia que da el gobierno y no tramitan su doble nacionalidad.

Esto implica que no pueden registrarse como alumnos regulares ante la Secretaría de Educación Pública (SEP) y, aunque cursen las asignaturas, no se les puede entregar un certificado oficial ni revalidar materias.

"La gente desconoce que tienen derecho a la doble nacionalidad o piensan que al tramitarla pierden sus derechos en Estados Unidos y por eso no buscan regularizar a los niños en México. Están sin papeles, aunque pueden tenerlos por derecho de sangre", comenta Luz Martínez.

El trámite para obtener la doble nacionalidad (que se acepta en México desde 1998) se puede realizar en todas las oficinas de atención al emigrante y sólo requiere el acta de nacimiento certificada por el gobierno del estado norteamericano donde nació el interesado.

A pesar de que los trámites administrativos suelen ser uno de los principales problemas para quienes intentan readaptarse en sus comunidades de origen, el impacto cultural que provocan en éstas sigue siendo el paso más difícil de superar.

Tonatiuh Vázquez, investigador del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), señala que el emigrante que retorna trastorna de manera negativa los hábitos de salud de su familia y la población.

"He estudiado durante muchos años a comunidades mixtecas, en Oaxaca, donde ya sólo comen hamburguesas, pizzas y papas fritas con Coca Cola por la influencia que traen de Estados Unidos", señala.

La expansión de estos hábitos alimenticios por imitación provoca obesidad, hipertensión y diabetes. De igual forma, se propaga el consumo de alcohol, las drogas y las prácticas sexuales de mayor riesgo como parejas múltiples y homosexualidad.

"Esto va creando una imagen de recelo hacia los ‘gabachos indeseables’, porque irrumpen en la tranquilidad de los pueblos: son el mal ejemplo que seduce a los jóvenes y todo esto genera rechazo social en una sociedad muy conservadora como la provincia mexicana".

En las ciudades, este tipo de conductas pasan inadvertidas, no obstante, la diferencia de salarios sigue pesando en la readaptación.

Javier González, un albañil de 30 años oriundo del Distrito Federal, trabajó indocumentado en la construcción de apartamentos en Tucson, Arizona, a donde emigró para ahorrar dinero y poder casarse con su novia.

Después de un año regresó, se casó y tuvo dos niñas a las que apenas puede mantener con un salario de 20 dólares diarios, cuando tiene obra. En Arizona ganaba 16 dólares la hora.
Por eso ha intentado regresar en tres ocasiones, pero la Patrulla Fronteriza lo ha detenido. "Es duro, pero vuelvo por mis hijos", señala.

"Insisten una y otra vez", comenta Fernanda García, de la oficina para atención al emigrante en el Estado de México.

La funcionaria revela que por esta reincidencia, el gobierno del estado suspendió su programa de ayuda a repatriados.

"Quienes han vivido allá siempre, tienen añoranza de una economía que no les exige altos niveles de estudio para aspirar a vivir bien. Cuando se dignifica a una persona, no hay muros que la detenga o tierra que los haga volver", puntualiza.

Rosario es el mejor ejemplo. Sus planes a corto plazo son subir a sus hijas a un avión que las lleve a Los Ángeles, mientras ella lucha con el desierto y sus coyotes para alcanzarlas.


¿Fiesta o luto?, IFE

Fuente: Yoinfluyo.com
Autor: Luz del Carmen Abascal Olascoaga


EL IFE, ORGANISMO PÚBLICO AUTÓNOMO... ¿AUTÓNOMO?

El 11 de octubre de 2007, el Instituto Federal Electoral cumplió 15 años de existencia. Los orígenes de su creación fueron las reformas a la Constitución llevadas a cabo en 1989 y la expedición, al año siguiente, del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe). Ambos acontecimientos dieron lugar a que el 11 de octubre de 1990 se creara el Instituto Federal Electoral, fecha en que sesionó por primera vez su Consejo General.

En un ambiente político en el que se vivía en una autocracia práctica, disfrazada de democracia, el IFE viene a revolucionar el concepto democrático, aportando verdaderas bases para la consecución de elecciones representativas. Es el primero paso hacia la transición política que culminaría de hecho en el año 2000, pero que aún tiene mucho camino por delante.

Así pues, el Instituto Federal Electoral nace como una respuesta a las exigencias ciudadanas de contar con una institución electoral imparcial, que brindara plena certeza, transparencia y legalidad a los partidos en contienda como un primer paso en el camino de la democratización del país.

De esta forma, el IFE se constituye como un organismo público autónomo, responsable de cumplir con la función estatal de organizar las elecciones federales, es decir, las relacionadas con la elección del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y de los diputados y senadores que integran el Congreso de la Unión.

Una de las principales contribuciones del IFE, desde su creación, ha sido la de erradicar de nuestra cultura política las sombras de ilegitimidad, de duda, desconfianza y sospecha que rodeaba los procesos electorales. Es por esto que, en la actualidad, el IFE es una de las instituciones más confiables entre la ciudadanía… a pesar de la enorme cantidad de basura que se le ha echado a esta institución como consecuencia de las elecciones del 2006 y de la inconformidad de los partidos políticos –concretamente PRD y PRI– con los resultados que no les beneficiaban en nada.

Si bien es verdad que los partidos contribuyen significativamente en las decisiones que toma la autoridad electoral y ejercen una vigilancia minuciosa en las acciones de la institución, también es cierto que no tienen –o no deberían tener– la facultad de remover a los consejeros ciudadanos del IFE, simplemente porque no agradaron a la mayoría de los partidos.

Pretender controlar las decisiones del IFE desde uno o más partidos políticos, equivale a negarle a esta institución la característica intrínseca que la define: la autonomía. Además, se minimiza la participación ciudadana en la recepción y conteo de los votos, o como observadores electorales, quienes también, como los partidos políticos, aseguran la imparcialidad y efectividad del sufragio.

A la luz de los recientes acontecimientos en la Reforma Electoral, muchos mexicanos nos preguntamos… IFE, ¿autónomo?

EVOLUCIÓN... ¿O INVOLUCIÓN?

Desde la fecha de creación del Instituto Federal Electoral, la normatividad constitucional y legal en la materia ha experimentado cuatro importantes procesos de reforma: 1993, 1994, 1996 y 2007, que han impactado de manera significativa la integración y atributos del organismo depositario de la autoridad electoral. Entre los principales cambios e innovaciones, resultado de estos procesos de reforma, destacan los siguientes:

1. La reforma de 1993 facultó a los órganos del Instituto Federal Electoral para la declaración de validez y la expedición de constancias para la elección de diputados y senadores, así como para establecer topes a los gastos de campaña de las elecciones.

2. La reforma de 1994 incrementó el peso e influencia de los consejeros ciudadanos en la composición y procesos de toma de decisiones de los órganos de dirección, confiriéndoles la mayoría de los votos, y amplió las atribuciones de los órganos de dirección a nivel estatal y distrital.

3. La reforma de 1996 reforzó la autonomía e independencia del Instituto Federal Electoral al desligar por completo al Poder Ejecutivo de su integración y reservar el voto dentro de los órganos de dirección, exclusivamente a los consejeros ciudadanos. Nótese, “exclusivamente a los consejeros ciudadanos”, no a los partidos políticos, que son actores involucrados en el juego político y, por lo tanto, sujetos parciales del proceso electoral, no facultados para la toma de decisiones.

4. … Finalmente, después de una constante evolución del Instituto Federal Electoral, después de muchos esfuerzos por lograr la creación de un órgano deslindado de las autoridades políticas, la reforma del 2007 viene a marcar un retroceso a todos esos avances en autonomía que se habían logrado… El IFE vuelve a estar en manos de los organismos políticos por excelencia: los partidos. De tal forma que, si los consejeros del IFE “ofenden” o “desagradan” a los mismos –o a la mayoría, con alguna decisión electoral “poco afortunada”, simple y sencillamente se están jugando “el pellejo”… ¿Para qué arriesgarse?

Si, el Instituto Federal Electoral evolucionó desde su creación, a tal punto, que hizo posible la transición política de hecho, pero eso mismo fue el detonante de su involución. ¿Inutilizarán al IFE?

ESTRUCTURA DESESTRUCTURADA: "LOS PATOS TIRÁNDOLE A LAS ESCOPETAS"

En la conformación y funcionamiento del Instituto se distinguen y delimitan claramente las atribuciones de tres tipos de órganos:

1. Directivos: Se integran en forma colegiada bajo la figura de Consejos, sólo tienen derecho al voto los consejeros sin filiación partidista o vínculos con los poderes estatales o federal. Son los responsables de velar por el estricto cumplimiento de las disposiciones constitucionales y legales en la materia, así como de fijar los lineamientos y emitir las resoluciones en todos los ámbitos de competencia del Instituto Federal Electoral… Pero ahora resulta que los “vigilantes”, son quienes emitieron la resolución de remover a los directivos… ¿”los patos tirándole a las escopetas”?

2. Técnico-ejecutivos: Se organizan predominantemente por miembros del Servicio Profesional Electoral, bajo la figura de Juntas Ejecutivas.

3. Vigilancia: Se conforman con representación preponderante y partidaria de los partidos políticos, bajo la figura de Comisiones.

¿CELEBREMOS?

A quince años de existencia, el IFE ha pasado por varias reformas y se ha ido perfeccionando. ¿Qué pasó en el 2007, hace escasos meses? Una de las instituciones con mayor credibilidad y aprobación ciudadana –por encima, desde luego, del Congreso de la Unión, por ejemplo–, fue desmantelada, como factor de negociación sacrificable, con tal de obtener una reforma fiscal, bastante cuestionable, por cierto.

Mexicano, ¿tenemos algo que celebrar? ¿El aniversario de creación de una institución autónoma que, de hecho, ya no lo es? ¿Fiesta o luto?

Igualdad plena para todos los mexicanos

Fuente: Yoinfluyo.com
Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

“Cuando los hombres introducen en una ley la injusticia,
Dios pone en ella la justicia y hiere con la ley a los que la han hecho”
Víctor Hugo

Cuando se habla de pueblos indígenas surgen las dudas: ¿cómo se establecerá la unidad del mismo cuando los integrantes de la etnia se encuentran dispersos en distintos lugares, como ocurre con la náhuatl?, ¿Cómo se definiría que grupo alcanza la categoría de pueblo y cómo se establecería si este tiene sus propias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas o, como reza la iniciativa “parte de ellas?”

¿Qué tanto debe ser esa parte para que alcance los beneficios de la imputación política que establecía la iniciativa? Este punto es importante, porque si esos pueblos indígenas tienen todos esos derechos de los que decía la iniciativa, deben ser definidos como tales, deben ser delimitados jurídicamente por la sencilla razón de que si no es así, cualquiera podría exigir esos beneficios en cualquier lugar del país. Hay comunidades que se encuentran muy delimitadas, como los mixes, los tarahumaras o los yaquis, pero ¿qué ocurriría con las más numerosas, como la náhuatl por ejemplo, cómo se podrían imponer esos criterios en pleno Distrito Federal, quienes serian los beneficiarios de la ley u quienes no?

Dentro de un pueblo indígena, al no haber definición del tipo de persona jurídica que éste constituirá ¿podrían crearse varias organizaciones? Y, en el caso de que fuera una sola, ¿se eliminaría entonces la libertad de asociación, es decir se haría obligatoria la suscripción a la organización por el simple hacho de estar como indígena o como miembro de una etnia?

Si la comunidad indígena se establece como una entidad de derecho publico, como lo decía la iniciativa y siguen insistiendo algunos legisladores, y considerando que según el Código Civil sólo se señalan como personas morales de carácter público a la Federación, Los Estados y los Municipios, ¿estaríamos hablando entonces de la creación de una nueva categoría o cual es el modelo de entidad de derecho publico aplicable a las comunidades indígenas? En los lugares donde el concepto es aplicado con acierto, como Oaxaca, tribus yaquis y tarahumaras, sus comunidades se encuentran encuadradas en municipios y esos derechos se aplican al orden municipal. Evidentemente ello no podría ser así en comunidades indígenas en el Distrito Federal o, incluso, en la mayor parte del estado de Chiapas. Si se decidiera operar en ese sentido tendría que realizarse una profunda, y minuciosamente estudiada, remunicipalización en todo México. Además, y hay que enfatizarlo, ¿qué ocurriría en las comunidades que tienen un fuerte contenido mestizo o diferencias internas como ocurre en todo Chiapas?

Una entidad de derecho publico tiene que estar expresamente delimitada por la ley y por los principios de seguridad jurídica y de igualdad de todos ante la ley ¿cómo compaginar esto con los usos y costumbres que pueden ser tantos como los pueblos o sus organizaciones decidan? ¿Cómo se aplican esos usos y costumbres? Si la comunidad o pueblo indígena es definido como tal, se entiende que existe una delimitación territorial del mismo, y siendo así, esa legislación se aplica a todos los que vivan en ese espacio, sean o no indígenas, incluso entre quienes estén temporalmente ¿cuáles son los limites de esa delimitación?

Se habla de autonomía y de libre determinación. Si para instituciones como es la U.N.A.M. existen una serie de contradicciones, para aplicarse a comunidades ¿qué se debe entender por libre determinación y autonomía?, ¿Quiénes son sujetos a estas?, ¿Cuáles serán competencias, atribuciones, las facultades, los derechos, las obligaciones de los sujetos tenidos como autónomos? Y ¿a qué o a quienes se atribuyen esos derechos?

El trato a los indígenas siempre ha sido, en alto porcentaje, discriminatorio por parte de la sociedad en general, incluidos en esta a criollos, mestizos e indígenas “emancipados”; de estos últimos parece paradójico pero así es. La cultura de la discriminación es común denominador en la sociedad mexicana, igual se discrimina al indígena que a cualquier persona de capacidad o preferencia diferente, ¡vamos! Hasta a la mujer, ser excelso de la creación, de la que nacemos todos los seres humanos, sufre la discriminación, sobre todo paradójicamente durante la etapa sublime de la preñez.

En la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos esta perfectamente consagrado el derecho de TODOS los mexicanos, SIN EXCEPCION DE RAZA o credo, entonces por qué marcar diferencias, al hacerlo se convierte en racismo, aspecto contrario al espíritu constitucional.
La realidad es que todos los mexicanos no hemos aprendido a respetar las leyes, se legisla y se decreta pero no se cumple. Ejemplos abundantes y notables sobran, esto relativo a la discriminación de los indígenas es una muestra de ello. En el ámbito rural (en memoria de las encomiendas) se apoya y protege al poderoso en detrimento de los indígenas. En el ámbito urbano se les margina sin piedad dándoles un trato de parias.

Decía la iniciativa: “...acceder de manera colectiva al uso y disfrute de los recursos naturales en sus tierras y territorios, entendidos estos como la totalidad del hábitat que los indígenas usan y ocupan, salvo aquellos cuyo dominio corresponde a la nación”, ¿el uso colectivo elimina a las otras formas de propiedad en sus territorios?, ¿Cuál es el sujeto jurídico de esos amplísimos derechos?, ¿Qué significan los términos de uso y disfrute?, ¿Querrá decir que los indígenas tendrán el derecho de usar y disfrutar pero no de disponer o sea que no tendrán derecho de propiedad?, ¿El que los indígenas puedan usar y disfrutar de su hábitat supone el desconocimiento al derecho de los propietarios particulares de los ejidos y comunidades o de otros propietarios para hacer valer sus derechos?

Seria lamentable que se cayera en considerar que el asunto es de blancos y negros, de estar a favor o en contra de los derechos indígenas y olvidar que los mismos deben ir, por lo menos, en paralelo con el derecho de todos los mexicanos.

miércoles, 23 de enero de 2008

Oposición visceral

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel



Una de las políticas económicas que pone en peligro de quiebra a varios países de Europa y a los Estados Unidos es el sistema de pensiones. Al proyectar los recursos que tienen que inyectar los gobiernos de esos países para cubrir las futuras pensiones, todos los cálculos concluyen que en pocos años, si no hay reformas, no alcanzará el dinero de los impuestos. Y tendrán que recurrir, como Argentina y Uruguay en el siglo pasado, a la emisión monetaria o inflación, que genera aumentos de precios, destruye el ahorro de los trabajadores e incrementa el desempleo.

México se encontraba ante la alternativa de mantener un sistema de pensiones que terminaría con la quiebra de las finanzas públicas o la hiperinflación, como pasó en Argentina y Uruguay, o adoptar un sistema parecido al chileno, donde cada trabajador tiene identificada la cuenta de su futura pensión, gana intereses y se fomenta el ahorro.

En 1997, ante un panorama de quiebra del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el gobierno instrumentó una reforma parecida a la chilena. Se creó el Sistema de Ahorro para el Retiro, que a través de las afores abarcó a casi 13 millones de afiliados. A diez años de su instrumentación, aunque todavía con problemas, ha logrado que millones de mexicanos puedan identificar sus cuentas y ahorrar en las mismas sin representar una carga al presupuesto público. Recientemente se realizó una reforma parecida en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), que agrupa a cerca de 3 millones de trabajadores.

El ISSSTE está quebrado. En el 2007 se tendrán que tomar cerca de 50,000 millones de pesos del dinero de los impuestos para completar las pensiones y el fondo de salud. Esa cantidad es dos veces y media superior al presupuesto de la UNAM y equivalente al 82% de lo destinado a Desarrollo Social y combate a la pobreza.

A pesar de ser claro el fracaso del viejo sistema de pensiones, hay grupos políticos, los consuetudinarios del “NO”, que buscan descalificar la reforma sin aportar ningún argumento serio para fundamentar su oposición. Ojalá esos grupos antepongan la lógica y la aritmética elemental a obsoletas posiciones ideológicas y políticas que claman por mantener instituciones antieconómicas que le restan recursos a programas para los sectores más pobres del país.