jueves, 12 de marzo de 2009

Sobre laicidad y laicismo

Por: Querien Vangal Q.R.

Avanza el consenso de diferenciar laicidad y laicismo. Laicidad es respetar las diferentes opciones de fe, en un marco jurídico de libertad religiosa para todos; es que el Estado ni imponga una religión a los ciudadanos, ni la obstruya. Laicismo es el rechazo a todo lo ligado a una concepción creyente; es pretender que ni Dios ni las Iglesias tengan cabida en la vida pública; es eliminar todo rastro religioso en las leyes y en las instituciones.
Con motivo de la reciente visita del Papa Benedicto XVI a Francia, es clarificador lo dicho por éste y por el Presidente de ese país.
Nicolás Sarkozy, en un discurso que pronunció en Roma en diciembre pasado, dijo: "Ya nadie contesta que el régimen francés de la laicidad es hoy una garantía de libertad: libertad de creer o de no creer, libertad de practicar una religión y libertad de cambiar, libertad de no ser herido en su conciencia por prácticas ostensibles, libertad para los padres de dar a los hijos una educación conforme a sus creencias, libertad de no ser discriminado por la administración en función de su creencia. La laicidad se presenta como una necesidad y una oportunidad. La laicidad no debería ser la negación del pasado. No tiene el poder de desgajar a Francia de sus raíces cristianas. Ha tratado de hacerlo. No hubiera debido. Una nación que ignora la herencia ética, espiritual, religiosa de su historia comete un crimen contra su cultura, contra el conjunto de su historia, de patrimonio, de arte y de tradiciones populares que impregna tan profunda manera de vivir y pensar. Arrancar la raíz es perder el sentido, es debilitar el cimiento de la identidad nacional, y secar aún más las relaciones sociales que tanta necesidad tienen de símbolos de memoria. Tenemos que asumir las raíces cristianas de Francia, es más valorarlas, defendiendo la laicidad finalmente llegada a madurez. Hago un llamamiento a una laicidad positiva, es decir, una laicidad que velando por la libertad de pensamiento, de creer o no creer, no considera las religiones como un peligro, sino como una ventaja".
Respondiendo a una pregunta de los periodistas durante el vuelo Roma-París, el Papa dijo: "Me parece evidente que la laicidad no está en contradicción con la fe. Diría incluso que es un fruto de la fe, pues la fe cristiana era, desde el inicio, una religión universal, por tanto, no se identificaba con un Estado y estaba presente en todos los Estados".
En París, agregó: "En torno a las relaciones entre campo político y campo religioso, Cristo ya ofreció el criterio para encontrar una justa solución a este problema al responder a una pregunta que le hicieron afirmando: ‘Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios'. La Iglesia en Francia goza actualmente de un régimen de libertad. La desconfianza del pasado se ha transformado paulatinamente. Usted, Señor Presidente, utilizó la expresión ‘laicidad positiva' para designar esta comprensión más abierta. En este momento histórico en el que las culturas se entrecruzan cada vez más entre ellas, estoy profundamente convencido de que una nueva reflexión sobre el significado auténtico y sobre la importancia de la laicidad es cada vez más necesaria. En efecto, es fundamental, por una parte, insistir en la distinción entre el ámbito político y el religioso para tutelar tanto la libertad religiosa de los ciudadanos, como la responsabilidad del Estado hacia ellos y, por otra parte, adquirir una más clara conciencia de las funciones insustituibles de la religión para la formación de las conciencias y de la contribución que puede aportar, junto a otras instancias, para la creación de un consenso ético de fondo en la sociedad".
Los gobiernos y las sociedades tienen el poder la acción.

CHAVEZ: Las locuras del emperador

Fuente: Yoinfluyo.com
Autor: René Mondragón

jueves, 12 de marzo de 2009

Acaban de hacerme llegar una información publicada por www.news.bbc.com. Es sorprendente. El sábado antepasado el cachorro venezolano intervino, con control militar, todas las plantas procesadoras de arroz en el país.
El argumento es tan locuaz como populista: intervino las arroceras porque se niegan a producir y a vender el producto a precio regulado por el gobierno chavista.
Estatismo a ultranza
La oligofrenia imperial está a todo lo que da en Venezuela. Su alteza, no tan serenísima, ya amenazó con “nacionalizar” a todo el sector “de ser necesario”. Primera pregunta: ¿quién juzgará si “es necesario”? ¡Adivinó el visionario lector!
El anuncio lo hizo por la radio y televisión en cadena nacional, que por cierto, ya también están “nacionalizados”.
El cuerpo del delito
La culpa de los productores de arroz es palpable y se expuso al escrutinio de los venezolanos: “El ministro de Agricultura, Elías Jahua, declaró que la primera empresa en ser controlada es Alimentos Polar, que –según fiscalizadores estatales– estaba envasando el 90 por ciento de su oferta bajo la variedad ‘saborizada’, cuyo precio no está regulado por el gobierno”. O sea, “el estado es Chávez” y no hay vuelta de hoja.
Alimentos Polar y la empresa estadounidense Cargill, son dos de las procesadoras de arroz más grandes en aquel país hermano. Lo que quiere decir que ya salió el peine: ¡duro contra el imperialismo yanqui!
Praxis del estatismo

Es perfectamente entendible. Las leyes impuestas por el gobierno bolivariano definen que debe ser el gobierno quien establece qué productos salen a la venta y en cuánto deben ser ofrecidos.
Como era obvio, Will Grant, corresponsal de la BBC en Caracas, comentó que “muchos productores de arroz, maíz y carne, se han quejado de que la regulación de precios los deja sin ninguna ganancia y que, por lo tanto, muchos de ellos se están yendo a la quiebra”. Desde luego, “ésas” son minucias que tienen sin cuidado a Chávez Frías.
¿Es previsible que los empresarios del sector arrocero se vayan a una huelga en protesta? Nos parece totalmente viable y definitivamente suicida.
El cachorro ya los amenazó también: “… si lo intentan, les expropio todas las plantas de procesamiento de arroz, se las expropio, no tengo problemas, y les pago con papeles, además, no con dinero contante y sonante”.
Referendo y venganza

Es bastante probable que el tema de las amenazas contra los arroceros sea un derivado directo del reciente referendo logrado por Chávez para su reelección hasta la eternidad.
Sin embargo, hay que recordar que nuestros hermanos venezolanos vivieron en 2007, una crisis de desabasto de productos básicos. Ciertamente, la crisis fue intermitente, pero ¿qué razón se le puede dar a los hijos cuando falta leche y pollo?
¿Qué se les puede dar a los empresarios locales, cuando –como derivado de las decisiones estatistas del cachorro venezolano– el gobierno asigna mayores recursos para permitir importaciones masivas?


Temas sociopolíticos

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

La discriminación va contra la persona

Es innegable la individualidad de cada ser humano, tenemos una presencia cuyos ímites son evidentes para nosotros mismos y para los demás. Además, nuestra riqueza incluye la pertenencia fraterna a la especie humana. De esto último hay evidencia pues nos asemejamos a las demás personas, pero, hay un aspecto profundo, a veces poco explorado y, por eso, desconocido, se trata de la unidad de la especie: nos necesitamos profundamente unos a otros, y nos enriquecemos gracias a las diferencias. Esto parece algo bello, producto de un momento de benevolencia hacia los demás, algo así como recitar una poesía propia de un sueño, imposible en la realidad.

Conviene ir por partes y reflexionar sobre algunas experiencias personales y grupales. Respecto a lo personal, todos hemos sentido la necesidad de aislarnos para descansar; para ordenar no sólo lo material sino también para detectar qué nos sucede y por qué son así nuestros sentimientos, nuestros pensamientos o nuestros cariños, por qué nos inclinamos a ciertas preferencias antes no detectadas; cuáles metas perseguimos; cómo nos vemos en el futuro; qué nos gusta y qué nos disgusta..., en fin, estamos en soledad pero sorprendámonos, nuestros pensamientos se conjugan en plural.

Como tenemos límites, nuestro plural por amplio que parezca, siempre es reducido. Aún siendo muy sociables no podemos tratar a todos o por falta de tiempo, o por haber hecho compromisos previos y, sobre todo, por una tendencia natural a elegir, no todas las personas nos resultan igualmente atractivas y, desgraciadamente mucha nos pasan inadvertidas, nos inhiben o nos resultan antipáticas y las rechazamos.

En lo grupal se dan conductas semejantes a las personales, hay temporadas donde se promueve la inserción de otras personas para abrirnos a nuevos campos de relación, para tener otros enfoques porque se siente la necesidad de contar con puntos de vista variados y salir de lo reiterativo. Hay otros momentos en donde se quiere revisar los fines del grupo y comprobar si realmente se están logrando. Si el resultado es negativo solamente están los miembros fundadores para definir los medios necesarios para conseguir los propósitos, entonces no se requieren otras personas, son momentos de reserva hasta no asegurar el rumbo. Pero, tanto en los momentos de apertura como en los contrarios suelen aparecer tendencias selectivas y, cuando son viscerales resultan discriminatorias.

Sin embargo, cuando hablamos de discriminación, generalmente pensamos en las pugnas y recelos entre los pueblos, en las injusticias ante el modo de disfrutar los bienes de la tierra, por ejemplo, no dar visas a personas de un determinado país, o con escaso poder económico, o de una determinada religión. Se culpa a los gobiernos desemejantes injusticias y somos capaces de discutir muchas horas sobre el tema y proponer, en conversaciones de sobremesa, un sin número de soluciones. Para el terreno macro, que no corresponde a nuestras responsabilidades, inventamos muchos planes y, también, nos ensañamos en las críticas. Y, no somos capaces de aplicar esos proyectos a lo micro, a lo que sí nos corresponden. La manera común de reaccionar ante las grandes discriminaciones nos enseña que, en lo profundo de nuestra conciencia, todos nos damos cuenta de la perversidad de cualquier tipo de exclusión, aunque en la práctica muchas veces fallemos en este punto.

Discriminar es dar trato de inferioridad a una persona o a una colectividad por motivos raciales, políticos, religiosos, etcétera. De ahí que la discriminación segrega externamente, pero, la raíz de esa actitud está en el corazón de la persona, y cuando alguien discrimina ella se hace a sí misma una discriminada, porque se considera distinta y se enquista. En el fondo está desubicada pues reniega de su pertenencia a la familia humana, pretende de manera equívoca salvaguardar su dignidad y lo que realmente logra es confundirse con tal disposición.

Al discriminar nos estamos mutilando porque descartamos de manera absoluta a otra persona, le negamos cualquier género de bondad. Esto se debe a una manera muy injusta de ver a los semejantes, pues sólo nos fijamos en las limitaciones naturales, inseparables de cada uno, y las agrandamos, de esta manera, todo es limitación, y como no concedemos ninguna cualidad nos excluimos de su ayuda.

Hay muchos tipos de discriminación. En la escuela, cuando se juzga a un compañero de clase de incompetente, porque por una única vez, no preparó bien su tarea. En la familia, cuando por algunos rasgos hereditarios se descarta la viabilidad de un embarazo; con este criterio Beethoven no hubiera nacido, y sin embargo, tal vez se le ha negado la vida a quien ya hubiera descubierto el tratamiento definitivo contra el cáncer. En el trabajo, cuando se niega una plaza a alguien responsable y trabajador sólo por su timidez. En la vida de relación, cuando preferimos a quien usa ropa de marca y rechazamos a quien no la usa aunque sea leal y honesto.

La actitud antidiscriminatoria, con la cual nos enriquecemos, consiste en abrirnos a la diversidad, con auténtico respeto y con la seguridad de que de todos podemos aprender. Podemos asemejar a la familia humana con el cuerpo. Este consta de variados órganos, todos distintos y cada uno con su propia función, también distinta, pero benéfica para los demás. La humanidad cuenta con variadísimas personas, todas distintas, todas con su respectiva misión, pero todas en colaboración solidaria prestan un servicio indudable a las demás. El poeta pone letra a la melodía del músico; el médico logra la salud del enfermo; la madre vigila los primeros pasos de su hijo; el comunicador facilita la información y acentúa lo importante; el técnico pone a funcionar los aparatos...

Ahora que el mundo está mejor interconectado, las posibilidades de ayuda son enormes pues se han rebasado las fronteras, el espacio y el tiempo. Ojalá que con este futuro no nos encarcelemos ni encarcelemos a nadie.

Matrimonio ¿homosexual?

Lionel Jospin (ex primer ministro de francia) declaro: «En el momento de entablarse un debate público y político sobre el matrimonio homosexual -que lleva aparejada la cuestión de la adopción de niños-, deseo compartir con ustedes dos reflexiones. La primera se refiere a una auténtica libertad para debatir las cuestiones.

Porque hay que tener en cuenta que los tabúes, en todo caso en el seno de la izquierda,
no se hallan tal vez donde se piensa. Observo que se está esbozando una nueva tentación bienpensante, e incluso el temor de verse tachado de homófobo, que podrían impedirnos la conducción irreprochable y razonable del debate. Porque, pese a todo, es perfectamente factible reprobar y combatir la homofobia sin dejar de ser contrario al matrimonio homosexual, como es mi caso.

Mi postura -no tengo que reiterarlo- se acompaña de un total respeto a las decisiones concernientes a la vida amorosa y sexual de cada persona. Ahora bien, y dado que se habla de leyes, juzgo que el legislador, sin dejar de prestar atención a los deseos y aspiraciones -a menudo contradictorios- de los individuos, debe perseguir el interés de la sociedad en su conjunto. Por esta razón, es menester que el debate se desenvuelva sin incurrir en la intimidación ni la apelación a un “orden moral”, se trate del que se trate.

Ello me lleva a proceder a una segunda reflexión que se refiere a una dimensión que se suele desatender: el sentido y la importancia de las instituciones. En efecto, en el debate que se ha entablado oigo hablar de deseos y aspiraciones, de rechazo de las discriminaciones, de derecho al niño -siendo así que debería anteponerse el derecho del niño- y de igualdad de derechos, como si el principio de igualdad de derechos debiera suprimir todas las diferencias. Sin embargo, he oído hablar escasamente de instituciones, pese a que se trata de la cuestión esencial.

Vivimos en una época en la que de forma permanente se subraya la crisis de las instituciones -el Estado, la escuela, las iglesias, la familia- y la pérdida de los puntos de referencia que ello plausiblemente comporta.

De hecho, la creación de las instituciones obedece a la necesidad de cimentar y reforzar las sociedades humanas. Se las puede defender, se las puede combatir -lo que constituye asimismo una forma de auto-estructurarse-, se las puede reformar. En cualquier caso, no creo que sea procedente negar su sentido y significación. El matrimonio es -en su origen y en tanto que institución- “la unión de un hombre y una mujer”.

Esta definición no obedece al azar. No remite, en primer lugar, a una inclinación sexual, sino a la dualidad de sexos que caracteriza nuestra existencia y que constituye la condición de la procreación y, en consecuencia, de la continuación de la humanidad. Por esta razón, la filiación de un niño se ha establecido siempre con relación a los dos sexos.

El género humano no se divide entre heterosexuales y homosexuales -en tal caso cabría consignar aquí una preferencia-, sino entre hombres y mujeres. En lo concerniente al niño, no se trata de un bien que pueda procurarse una pareja heterosexual u homosexual; es una persona nacida de la unión -sea cual fuere su modalidad- de un hombre y una mujer. Y a esta realidad remiten el matrimonio y, asimismo, la adopción. El celibato, el concubinato y, en lo sucesivo, el pacto civil de solidaridad (PACS) -que mi Gobierno aprobó- pueden preferirse a los caracteres propios del matrimonio. Puede respetarse la preferencia amorosa de cada cual, sin de forma automática institucionalizar las costumbres. »

Discapacidad, todos los derechos... menos el primero

El pasado diciembre la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad. Desde 1975 existía una Declaración de Derechos de 13 artículos, que cabía en dos páginas. La nueva tiene 50 artículos mucho más largos y complejos, destinados a prevenir toda discriminación negativa respecto al trabajo, salud, educación, acceso a la justicia, intimidad...

La idea directriz de la Convención es clara: "El objetivo de esta Convención es promover, proteger y garantizar el completo e igual disfrute de todos los derechos humanos y de las libertades fundamentales a todas las personas con discapacidad, y promover el respeto de su inherente dignidad" (art. 1). La discapacidad puede ser de origen físico, mental, intelectual o debido a problemas sensoriales, con lo que nadie queda excluido.

Dentro de los múltiples derechos que la Convención reconoce, el más básico y expresado con más claridad es el derecho a la vida: "Los Estados partes reafirman que cada ser humano tiene un derecho inherente a la vida y tomarán todas las medidas necesarias para garantizar que las personas con discapacidad puedan gozar de él efectivamente en los mismos términos que los demás" (art. 10).

Hay que felicitarse por esta creciente sensibilidad hacia los derechos de los discapacitados. Pero también hay que preguntarse si esta declaración de derechos es compatible con la mentalidad eugenésica que está llevando a privar del derecho a la vida a los discapacitados que se detectan en el seno materno. Cada vez más, el diagnóstico prenatal se utiliza por los padres como una criba para evitar que un ser humano con discapacidad llegue a ver la luz.
Un caso patente es la detección y eliminación de forma casi sistemática de los fetos con síndrome de Down o trisomía 21. En estos días se ha publicado en Francia un estudio de la dirección general del INSERM sobre el diagnóstico prenatal del síndrome de Down. "En general, Francia se caracteriza en relación con otros países por un política de detección muy activa de las anomalías congénitas", dice el informe. Tan activa que, en el caso de la trisomía 21, ese análisis se propuso a 630.000 mujeres para un total de 750.000 nacimientos. A partir de los resultados de esos análisis, se realizaron 36.000 amniocentesis, diagnóstico –no exento de peligros para el feto– que permite detectar la trisomía 21. Como no hay un registro nacional, no se sabe cuántos fetos afectados fueron eliminados.

Pero el estudio de los investigadores del INSERM se basa en los datos del registro parisino de malformaciones congénitas y sobre los 1.433 casos de nacidos con síndrome de Down registrados en un periodo de veinte años (1983-2002). Los investigadores han encontrado que estos nacimientos son dos veces más elevados en las mujeres sin profesión que en las mujeres de categorías profesionales superiores. Y concluyen que habría que evitar estas diferencias "sustanciales" que "resultan a menudo de una falta de información y de barreras de acceso al diagnóstico". Así que dan por supuesto que solo la ignorancia o la precariedad económica les ha impedido ejercer su derecho al control de calidad de su descendencia. Ese chico entrañable con síndrome de Down que el cine francés retrató en "El octavo día", tendría mucha probabilidad de noser hoy aceptado en la frontera eugenésica.derecho al control de calidad de su descendencia.

miércoles, 11 de marzo de 2009

¿Niños politicos?

Por: Querien Vangal Q. R.

Los niños deberían tener más voz en asuntos políticos y sociales.
Es una de las conclusiones del Movimiento Apostólico de Niños y Adolescentes (MOANI) que recientemente efectuó en Chile su XII Encuentro Internacional con la participación de más de 50 delegados provenientes de todo el mundo.
Las Jornadas han tuvieron lugar en el Centro Claretiano de Talagante, y el eje principal ha sido el lema "Vivir la diversidad es una exigencia para la paz, los niños nos muestran el camino".
Olivie Thouret, presidente del Movimiento Internacional de Apostolado de los Niños (Midaden), manifestó y destacó en la intervención inaugural que "la voz de los niños es un importante testimonio en la fe critiana universal".
Este movimiento apostólico nació en Francia en año 1929 de la mano del sacerdote Gaston Courtis, con la creación de un periódico infantil que incentivara la participación de los niños.
Actualmente, con presencia en más de 50 países, es "un movimiento de niños, creado por ellos mismos", que busca mediante a la organización de actividades organizadas por estos mismos, vivir su fe desde una dimensión acorde a su edad.
Durante dicho proceso los niños están acompañados por un adulto, que por lo general ha participado en el movimiento durante su niñez, teniendo como base el aprender a ver la realidad, juzgarla a la luz del Evangelio, para posteriormente actuar y transformarla en torno a su fe.
Carlos Carvacho, encargado de prensa en este encuentro, informó que una delegación encabezada por niños entregó el 22 de julio una carta al ministro secretario general de la Presidencia de Chile, José Antonio Viera-Gallo para "plantear un mayor protagonismo de los niños en las políticas públicas que los atañen y dar a conocer el trabajo desarrollado por el movimiento en nuestro país y el mundo, por más de medio siglo".
Yo me pregunto: ¿será este un intento para que los niños participen en la política?, y ¿no será exagerado pensar que finalmente los niños lo hagan mejor que los adultos, que como se ha visto no han sido muy duchos en llevar al mundo por buen camino?
¿Usted que piensa?

La desvergüenza de Beatriz

Fuente: Milenio
Autor: Ciro Gómez Leyva

Martes 26 de agosto de 2008


La primera conmoción nacional por los secuestros ocurrió a mediados de los 90, con los casos Harp, Vargas, Losada, Senderos. México estaba gobernado por el PRI. Los guaruras se centuplicaron.
Cuando en 1994 y 1995 las bandas de secuestradores de La Víbora , Los Aparicio, Los Tlaycas tomaron Morelos, la entidad era gobernada por el priista Jorge Carrillo Olea, un especialista en seguridad. Quedó registro de la complicidad entre criminales y policías. El director de la Policía Judicial morelense era una leyenda policiaca del PRI: el capitán Jesús Miyazawa.
El apogeo de los cárteles de la droga en Jalisco comprendió también el periodo del gobernador priista Enrique Álvarez del Castillo, a quien luego el priista Carlos Salinas de Gortari nombró procurador general de la República.
El auge de los cárteles y el crimen en Sinaloa se dio entre gobernadores priistas: Antonio Toledo Corro, Francisco Labastida, Renato Vega.
Con el argumento de que poco pueden hacer con la migración, los municipios conurbados del Estado de México han sido desde el priista Carlos Hank González hasta el priista Enrique Peña Nieto, zona franca para delincuentes grandes y pequeños.
Chihuahua es hoy la entidad más violenta del país. El PRI la gobierna desde hace diez años. Ni qué decir de Tamaulipas, Coahuila, Durango, Oaxaca...
Con una desvergüenza del tamaño de la desgracia, la presidenta del PRI, Beatriz Paredes, culpó el fin de semana a los "otros" por la presente tragedia de la inseguridad. Y perfiló a su partido como el único que en el futuro puede encararla y doblarla. Su partido, el de Cosío Vidaurri, Cavazos Lerma, Montiel.
Desvergüenza: dicho o hecho impúdico o insolente.
Desvergüenza, la de Beatriz. Y la del PRI: la opción de la experiencia.

El Presidente de México no está solo

Lunes 9 de marzo de 2009
Desde que llegó a nuestro país, el Presidente francés Nicolás Sarkozy no ha tenido otra cosa que elogios para México. En una entrevista conferida este fin de semana fue enfático al señalar que México NO es un "Estado Fallido". Expresó profusos cumplidos, alabanzas y reconocimientos al Presidente Felipe Calderón por su valentía en su lucha contra los poderosos cárteles del narcotráfico.
Ambos mandatarios habrán de encontrarse este lunes. Sarkozy ha anticipado que quiere redimensionar la importancia de la relación bilateral entre México y Francia. Agrega que su gobierno está resuelto a convertir a México en un aliado y un socio comercial estratégico para afrontar la crisis global que tanto aflige a todos los países del planeta.
Sin embargo, se sabe que Sarkozy recurrirá a todo su arsenal diplomático, su sofisticación y poder de persuasión para tratar de convencer al presidente Felipe Calderón para que autorice la extradición de la francesa Florence Cassez, para que la joven sentenciada por la justicia mexicana a 60 años de prisión por el delito de secuestro, pueda ir a su país de origen a purgar lo que le resta de su pena.
El Jefe de Estado francés aludirá a un acuerdo bilateral ratificado por el Senado Mexicano, invocará la necesidad del mutuo entendimiento y, seguramente, ofrecerá algo suficientemente atractivo para presionar al gobierno mexicano.
Y es ahí donde todos los mexicanos tenemos que unirnos para, con una sola voz, hacer llegar de manera clara nuestro mensaje firme e inequívoco: ¡No a la impunidad, la justicia no se negocia y ni un paso atrás a la hora de castigar a los que tanto daño hacen a nuestra sociedad con los asaltos, la trata de personas, el narcotráfico y el secuestro! Que Florence Cassez sea oriunda de una provincia del norte francés es irrelevante. Cometió un gravísimo error al ser parte de la banda de secuestradores Los Zodíacos, aunque lo niegue y proclame su inocencia.
Durante el proceso penal en su contra, por lo menos cuatro personas que sufrieron sus maltratos la identificaron plenamente. Evocaron, incluso, el costado sádico de la joven francesa que, en su otra vida “más normal”, se desempeñaba como Ejecutiva de Relaciones Públicas de un Grupo Hotelero. Ahí era donde ella recababa información, se enteraba de aspectos reservados de clientes VIP y alimentaba su base de datos para, después, comunicárselo a su novio -líder de la banda- para luego juntos dar los zarpazos a sus víctimas.
Seguramente está enterado el Presidente Nicolás Sarkozy que hay "víctimas" de la secuestradora que no quieren que Florence abandone territorio mexicano y también seguramente sabe que Florence es, a todas luces, culpable, aunque ella no lo quiera admitir. No se trata de un "linchamiento colectivo", aquí de lo que se trata es de cumplir y hacer cumplir la ley a toda costa sin intervención de influencias del más alto nivel, ni mucho menos se trata de liberarla por motivos políticos, electorales o económicos.
México es un país que necesita desesperadamente reestablecer la credibilidad en sus instituciones, en la fuerza de la ley, en la efectividad de las penas, en la aplicación del castigo a los que quebranten las normas, sin distingo de raza u origen.
El presidente Nicolás Sarkozy fue uno de los grandes ganadores de la liberación de la ciudadana colombiana-francesa, Ingrid Betancourt, que estuvo cautiva por las guerrillas de las FARC durante seis años y medio. Pero su liberación no fue porque la mediación de Sarkozy o del presidente venezolano Hugo Chávez hubieran tenido éxito. La ex-candidata a la Presidencia recuperó la libertad cuando la "Operación Jaque" orquestada por el ejército colombiano culminó con éxito. Recordemos que, en esos días, el presidente Sarkozy hablaba sin tapujos condenando el grave crimen del secuestro.
Ahora, pareciera que durante su visita a México, el presidente francés anduviera buscando un golpe diplomático pero sobre todo político que aumentara las calificaciones de su popularidad en Francia, llevándose consigo a Florence Cassez de regreso a Francia, como se los ofreció a los padres de la condenada en un encuentro que sostuvo antes de partir para México.
No será fácil para el Presidente Calderón tener que decirle que no y, con buena cara, declinar la petición de su homólogo francés. Pero el Presidente debe saber, de manera clara e inequívoca, que NO está solo. Que los millones de mexicanos que luchamos por vivir en un México seguro, que creemos en el Imperio de la Ley, avalamos su firmeza y estamos con él, si se trata de rechazar la petición de Sarkozy.
México es un país en guerra y no podemos ceder ni un milímetro al enemigo. Un traficante es un enemigo, un ladrón es un enemigo, una secuestradora es una enemiga, venga de donde venga. Nuestra lucha es contra la inseguridad y la corrupción. El Presidente Calderón podrá dormir tranquilo y en paz con su conciencia después de decirle-escoja el estilo que tenga a bien- NO al Presidente de Francia, cueste lo que cueste, la ley y la justicia son primero. En México no somos mercaderes de principios y el Presidente Calderón debe hacer entender esa verdad de manera contundente. Solamente así, podremos seguir confiando en la palabra de nuestros gobernantes. Solamente así, tendremos un asomo de certeza de que estamos recorriendo el sendero duro y sacrificado de re-fundación de la ética nacional.
El presidente Nicolás Sarkozy, por su parte, haría bien en recordar y leer algunas hojas de "Los Ensayos" de Montaigne, quien solía escribir sobre "el esplendor que debe haber en toda acción que nazca de la verdadera justicia".
Alejandro Martí
SOS

sábado, 7 de marzo de 2009

Hablando de crisis

Por: Antero Duks

Las Albóndigas
Había una vez una persona que vivía al lado de una carretera donde vendía unas ricas albóndigas con pan.
Estaba muy ocupado y por lo tanto no oía radio, no leía los periódicos ni veía la televisión. Alquiló un trozo de terreno, colocó una gran valla y anunció su mercancía gritando a todo pulmón: 'Compren deliciosas albóndigas calientes'.
Y la gente se las compraba. Aumentó la adquisición de pan y carne. Compró un terreno más grande para poder ocuparse de su negocio, y trabajó tanto que dispuso que su hijo dejara la Universidad donde estudiaba Ciencias Comerciales a fin de que le ayudara.
Sin embargo, ocurrió algo muy importante; su hijo le dijo: 'Viejo, ¿tú no escuchas la radio, ni lees los periódicos...? Estamos sufriendo una grave crisis!. La situación es realmente mala; peor no podría estar!!'. El padre pensó: 'Mi hijo estudia en la Universidad, lee los diarios, ve televisión y escucha la radio. Debe saber mejor que yo lo que está pasando...'
Compró entonces menos pan y menos carne. Sacó la valla anunciadora, dejo el alquiler del terreno con el fin de eliminar los gastos y ya no anunció sus ricas albóndigas con pan. Y las ventas fueron disminuyendo cada día más. 'Tenías razón hijo mío', le dijo al muchacho. 'Verdaderamente estamos sufriendo una gran crisis'.
MORALEJA: No sigamos hablando de crisis.
Hablemos sólo de hacer buenos negocios, buenos trabajos y buenas tareas.
Si nos programamos para fracasar, fracasaremos.
Si nos mentalizamos para ganar, ganaremos.
Es una simple elección personal.