martes, 11 de septiembre de 2007

¿Somos pobres los mexicanos?

Enrique Galván-Duque Bellato

RICARDO GARCÍA, que radica en la Ciudad de México, le envió a su amigo JUAN HERNÁNDEZ, que radica en los EE.UU., un correo electrónico haciéndole notar, entre otras cosas, que los mexicanos somos pobres.En su respuesta, Juan le dice: “Mi querido amigo, cómo se ve que los árboles no te dejan ver el Bosque. Cómo puedes llamarte pobre, cuando eres capaz de pagar por un metro cúbico de agua más del doble de lo que pago yo. Cuando te das el lujo de pagar tarifas de electricidad y de teléfono un 60% más caras de lo que me cuestan a mí. Pagar comisiones por servicios bancarios y tarjetas de crédito del triple de lo que aquí nos cuestan. O cuando por un carro que a mi me cuesta US $ 20,000 tú puedes pagar US $38,000 porque tú sí puedes darte el gusto de regalarle $ 18,000 dólares al gobierno y nosotros no;¡Ricardo, verdaderamente NO TE ENTIENDO! Pobres somos nosotros, los habitantes de la Florida, por eso el Gobierno Estatal, teniendo en cuenta nuestra precaria situación financiera, nos cobra sólo el 2% de IVA (hay otro 4% que es Federal; total = 6%) Y no 15% como a ustedes los ricos que viven en México.Además, son ustedes los que tienen "Impuestos de Lujo" como: El IEPS (por gasolina y gas, alcohol, cigarros, puros, cerveza, vinos, etc.) que alcanza hasta el 120% del valor original, y los otros como: ISR (impuesto sobre las utilidades y sueldos), ISAN (impuesto sobre automóviles nuevos), RENAVE (registro nacional de vehículos), IMPUESTO AL ACTIVO (impuesto a los bienes de las empresas), IMPUESTO LOS INVENTARIOS (impuesto a las mercancías de las empresas), TENENCIAS y PLACAS (impuesto por uso de automóvil), 2% s/NOMINA (impuesto al valor de nómina de las empresas además el IMSS Y EL SAR), 2% s/HOSPEDAJE; (impuesto adicional por renta de habitación hotelera), y dichoso que todavía te das el lujo de pagar IVA por estos impuestos. Además de todos los tramites y pagos estatales y municipales. Porque si ustedes no fueran ricos, ¿qué sentido tendría tener unos impuestos de ese calibre? ¿POBRES?, ¿de dónde? Caray amigo, realmente no sé de donde sacas ese argumento.Un país que es capaz de cobrar el ISR POR ADELANTADO como México, necesariamente tiene que nadar en la abundancia porque considera que los negocios de la nación y de todos sus habitantes siempre tendrán ganancias a pesar de saqueos y asaltos, mordidas, huracanes, temblores e inundaciones y por supuesto de seguro que todos deben de ganar muchísimoLos pobres somos nosotros que NO pagamos Impuesto sobre la Renta si ganamos menos de US $3,000 al mes POR PERSONA (más o menos 35, 000.00 pesos mexicanos).Y allí pagan policía privada, mientras que nosotros nos conformamos con la pública. Allí hasta envían a los hijos a colegios privados y mira si seremos pobres aquí en EE.UU., que las escuelas públicas te prestan los libros de estudio previendo que no tienes con qué comprarlos.A veces me asombra la riqueza de ustedes allá, que piden un préstamo cualquiera, y son capaces de pagar 38% anual de intereses, como mínimo. ¡¡¡ ESO ES SER RICO!!! No como aquí, que apenas llegamos al 8% (generalmente 7.8%), justamente porque NO estamos en condiciones de pagar más.Supongo que, como todo rico, tienes un carro y que estás pagando un 8 o 10% anual de seguro; si te sirve de información, yo pago solo US$345 por año. Y como te sobra el dinero, tú si puedes efectuar pagos anuales de aproximadamente US$1,000 por concepto de eso que ustedes llaman TENENCIA, mientras que acá nosotros no podemos darnos esos lujos y cuando mucho pagamos US$15 dólares anuales por el STICKER sin importar qué modelo de auto manejes, pero, claro, eso es para gente apretada de recursos que no puede erogar los enormes flujos que ustedes los mexicanos manejan.Saca la cuenta. ¿Quién es el rico, y quién el pobre?Por ultimo, más del 20% de la población económicamente activa en México NO TRABAJA. Aquí, en cambio, solo hay un 4% en la misma situación. ¿No te parece que el vivir sin trabajar es un lujo que sólo los ricos se pueden dar? No me explico cómo puede subsistir un país en donde esa cantidad de gente se le pase no sólo sin hacer nada, sino además perjudicando a terceros, ¡imagínate el costo!, y ¿de dónde sale eso? ¿De qué viven? ¿En qué ayudan? No, francamente no lo entiendo, sólo un país rico puede soportar eso y no obstante salir adelante.Vamos, mano; te quedaste en México porque eres RICO. Son los pobres como yo los que nos fuimos a probar suerte a otros lados y, porqué no decirlo, en busca de un entorno en donde la democracia y la libertad sean efectivas y no mitos como sucede, y lo digo con dolor, en nuestra querida Patria, porque eso si: yo me sigo sintiendo muy mexicano, lo que pasa es que ni modo hay que buscarle.Otra cosa, que no va con un país pobre, a los funcionarios federales, estatales y municipales, les paga el pueblo, además de lo que se roban, una lanota de sueldo. Y a los negociotes esos que montan los políticos llamados Partidos les regalan, ¿para qué?, unos buenos millonzotes de pesos. Qué envidia ¡¡ESO SÍ ES VIVIR EN LA RIQUEZA!!Por otra parte y antes concluir esta misiva, quiero referirme a un caso que aquí sonó relativamente pero que me he enterado por las noticias que en México ha provocado mucho revuelo --para variar entró en acción el primer poder que es la televisión que construye mitos y destruye realidades según haya marmaja-- y es el asunto de Elvira Arellano. Pero antes, quiero explicarte que todos los inmigrantes mexicanos en este país básicamente estamos divididos, la gran mayoría, en dos grandes grupos: los que llegamos con la ilusión de trabajar creativamente respetando las leyes, costumbres, tradiciones y cultura en general de este gran país que nos ha brindado oportunidades que no teníamos en nuestro país donde nacimos, y que a pesar de todo nunca olvidamos porque lo llevamos muy adentro; en este grupo me considero yo. El otro grupo, a el que lamentablemente pertenece está conformado por ma mayoría relativa, es el que no les importa respetar la ley, quieren que todo les caiga del cielo, nunca están conformes y son los que siempre andan borloteando. Este grupo es al que le temen los gringos, porque sienten que les quieren cambiar sus costumbres y cultura en general, cosa a la que cualquier país del mundo tiene derecho. A este grupo pertenece Elvira Arellano. Elvira vino a este país igual a como venimos todos, cuando menos la gran mayoría, sin documentos que nos permitiera trabajar aquí, pero mientras muchos nos preocupamos por investigar los requisitos y tratar a toda costa arreglar lo necesario con absoluto respeto a las leyes y a las formas; otros, como ya dije, lamentablemente se pitorrearon de este y se esconden, falsifican documentos, etc., procedimiento que equivocadamente siguió ella. Puede ser que en el fondo sea buena persona, pero en eso se equivocó rotundamente y se convirtió en delincuente, cosa que a los gringos les molesta, con toda razón, sobremanera. Después, cuando es descubierta, recibe un citatorio judicial y lo manda al caño y en vez de acudir responsablemente, se refugia en una iglesia y manipula a su hijo –un niño todavía-- y lo manda a México para que haga la llorona y pida ayuda a las autoridades mexicanas. Con esta acción involucra a un inocente que no tiene la culpa de los errores de su mamá lo convierte en tapadera. Finalmente las autoridades de acá, que podían haberla incluso encarcelado, la deportaron a México; pero después, según me enteré, fue a hacerle la llorona al Presidente Calderón para pedirle un cargo honorario de diplomática para así regresar, con inmunidad diplomática a vivir tranquilamente a este país, vaya desfachatez. Lo que no sabe ella es que para cumplir ese deseo, en el supuesto de que lo otorgaran, necesita el beneplácito del gobierno de acá, y eso está por verse.Mira Ricardo, acá no te digo que no subsista la discriminación y el racismo, los hay pero en condiciones mínimas, tolerables y manejables, si lo comparamos con los que había hace unos 50 años. Pero seamos francos, creo que esas dos grandes lacras existen en todos los países del mundo, no vayamos más lejos, en México las hay. Acá lo que pasa principalmente, como ya lo asenté antes, es que los gringos son muy celosos con salvaguardar sus costumbres y cultura, y esto, a mi leal saber y entender, es lo que los ha mantenido con el nivel de vida tan alto con relación a cualquier otro país del orbe y de ahí parte la idea generalizada en el mundo del “sueño americano”.Finalmente mi buen amigo, a pesar de los costos más altos a que te hice referencia al principio de la presente, nuestra vida es buena y no nos podemos quejar, al contrario; la lucha es ardua y se tiene que trabajar mucho, con un sentido de responsabilidad que francamente en México no se tiene, pero todo tiene una buena compensación. Mi esposa es también nacida allá, su situación migratoria es como la mía, pero vivimos tranquilamente y sin zozobras en espera de que nos otorguen la nacionalidad estadounidense. Ambos pensamos que una vez que obtengamos la naturalización nuestro comportamiento será –como de hecho ya lo es-- de amor y respeto a todo lo que significa este gran país que nos acogió, pero por toda la vida guardaremos en nuestra mente y corazón el cariño a México y a nuestras raíces. Nuestros tres hijos nacieron acá y claro que ellos se sienten totalmente estadounidenses, y es natural, pero aún así, hemos procurado enseñarles nuestro idioma nativo y es el que usamos en casa y sienten el amor al país de origen de sus padres que obviamente les transmite nuestra sangre mexicana.Bueno Ricardo, después de esta kilométrica carta –creo que mero te escribo un libro-- te mando un fuerte y afectuoso abrazo y ahí luego me platicas cómo les va con el nuevo presupuesto del año próximo, lo que sí es que, después de unos agarrones interpartidistas y negociaciones turbias entre los diputados, seguro que les endilgarán más impuestos. Pero, bueno, eso es lo de menos cuando se tiene lana con que pagarlos.
Tú pobre amigo emigrante.
JUAN HERNÁNDEZ

Hugo Chávez gobernaría hasta 2007 para terminar "su revolución"

Enrique Galván-Duque Tamborrel

Lo dicho: Chávez gobernaría hasta 2027 para terminar su “revolución”.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo hace unos días que estaría dispuesto a gobernar el país hasta 2027 con el objetivo de finalizar su “revolución” socialista, después de que propusiera en su proyecto de reforma constitucional, la reelección presidencial ilimitada. El mandatario, durante el programa dominical de televisión y radio Aló Presidente, señaló que desea ocupar el cargo de presidente por largos años para poder establecer el socialismo en Venezuela.
Es claro que no pretende más debido a la impresión que le causa el anciano Fidel Castro Ruz, y como por ahí se dice que “cuando veas a tu vecino rasurar pon tus barbas a remojar”, y aún cuando Fidel no se rasura ni en sueños ni Hugo usa barbas, por aquello de las dudas mejor no se arriesga a llegar a eso.
Ahora los venezolanos puedes jactarse de que ya tienen amo, ¿será que de veras ellos piensen y/o se sientan así? No creo que los venezolanos caigan en aquello que dijo el político francés Emmanuel Joseph Sieyès (1748-1836) cuando, después de la jornada del 18 de brumario –segundo mes del calendario republicano francés, cuyos días primero y último coincidían, respectivamente, con el 22 de octubre y el 20 de noviembre-- Napoleón sólo se ocuparía de los asuntos militares y que le dejaría a él los civiles. Pero vióse enormemente sorprendido cuando Napoleón demostró que tenía formadas sus opiniones sobre política y economía, sobre jurisprudencia y sobre todas las ramas de la administración; sostenía sus ideas con lógica prieta y no era tarea fácil convencerle. En presencia de Chazal, Talleyrand, Boulay, Roederer, Cabanis, entre otros, dijo: “Tenemos amo que lo sabe hacer todo y lo quiere hacer todo”, y aún añadió: “En la deplorable situación en que nos encontramos, es preferible someternos que provocar escisiones condenadas al fracaso”.
Parafraseando lo que escribió Adolphe Thiers (1797-1877), en su Histoire de Consultat et de l’Empire, refiriéndose a Napoleón “En esta gran figura en la que tanto pueden aprender los militares –ojalá Hugo lo haga--, los administrativos, los políticos, pueden también los ciudadanos, a su vez, aprender una cosa: que es preciso no entregar jamás la patria a un solo hombre, sea quien sea y cualquiera que sean las circunstancias”.

En esta tesitura, y recordando la forma de proceder de Andrés Manuel López Obrador, quien tanto se asemeja a Hugo Chávez aunque lo niegue, cuando pienso en la la lamentable situación sociopolítica en la que se encuentra México, valido la frase de mi querido amigo Querien Vangal: “Ah, ojalá pudiese haber dictaduras sin dictador!... Bueno fuera, pero sería tanto como pedirle peras al olmo o tunas al cafeto.



Tres falacias y tres verdades


Jorge Prieto

1ª LA IMPORTANCIA DE SER IMPORTANTE
En la Roma Imperial, los generales y sus tropas eran enviados a diferentes campañas militares como batir un pueblo rebelde o conquistar algún Estado. Cuando el comandante en jefe volvía victorioso a la gran ciudad, se le recibía en medio de un desfile militar, con vítores, aplausos, cantos y palmas. Al final del desfile llegaba frente al César y al Senado y se le honraba. Pero durante todo el trayecto del desfile, mientras el general era aclamado por las multitudes, un hombre debía acompañarlo en su mismo carro tirado por caballos, susurrándole al oído: “Acuérdate que la gloria es efímera…”.
Hay una infortunada tendencia en el ser humano a sentirse importante y de hecho busca ser importante, a veces ingresando incluso en los terrenos de la locura. Una de las características de la “cultura” que priva hoy día es el honrarnos, querernos y consentirnos a nosotros mismos desmedidamente. Las películas, la televisión, los anuncios y en general toda comunicación multitudinaria, día y noche nos bombardea con conceptos como: “Aprende a quererte, tú lo vales, tu cuerpo es lo más importante, tienes que ser VIP (Very Important Person)”. Es un “tú, tú, tú…” que en nuestros oídos se transforma en un “yo soy, yo valgo, yo merezco”. En una ocasión platicaban dos personas y una decía “es que tenemos que querernos a nosotros mismos” y la otra le respondía “¿para qué quiero quererme a mí mismo? Yo quiero querer a Dios”. “Es que no se puede querer a nadie si no nos queremos primero a nosotros mismos”, y el otro respondía “si no queremos a Dios no podemos querer a nadie, ni a nosotros mismos”.
Cada día es más difícil convencer a la gente de la importancia de la obediencia (porque todo incita a rebeldía), y convencerlos del valor del sacrificio (porque todo nos habla de dar culto al ego y al cuerpo). Cada vez hay mayor desobediencia en los hijos y por ende rebeldía a toda figura de autoridad, a los jefes en el trabajo, a la policía, a los maestros en la escuela, etc. Esto se transforma en mentiras, anarquía, intolerancia y desorden y, a su vez, se manifiesta en asesinatos, guerras, suicidios, soledad, divorcios, drogadicción, abuso infantil, abortos, etc., lo cual repercute tanto en las diferentes comunidades como en todo el planeta.
Aunque difícil de captar la relación, de aquí provienen el incremento de tsunamis, terremotos, pestes y otros fenómenos que denotan un rompimiento del equilibrio que Nuestro Señor dio originalmente a la naturaleza. Gran parte de todos los problemas que estamos viviendo en el mundo entero es por ello. Somos prontos para enojarnos y tardos para disculpar. A la gente no le interesa ya esforzarse, contenerse, ayudar ni compadecerse sino “sobresalir, ganar, triunfar, tener”. Esto es un gozo ficticio. Entre más busca el hombre la felicidad a través de dar culto al cuerpo o al ego, más se aleja de ella. El placer sensorial o el que nos admiren no tienen nada que ver con el verdadero gozo. La adoración a uno mismo o a nuestro cuerpo sólo conduce a la estupidez y a huir de la verdad. El que anda en mentiras sólo puede ir por la vida tropezando y al final cae al barranco y muere.
NO ES IMPORTANTE SER IMPORTANTE. La humildad no es darle tres vueltas al sombrero ni taparse la cara con el rebozo. Humildad es andar en verdad, conocerla y amarla. Estar conscientes de nuestra pequeñez y aceptarla. No pasa nada, y en cambio crecemos un poco. ¿Intuían los romanos nuestra tendencia a perder piso?, ¿sabían que la soberbia puede llevarnos al despeñadero?, ¿lo entendemos y aceptamos nosotros? Es como el cazador que va persiguiendo la liebre y en su carrera la liebre brinca al precipicio tratando de escapar y el cazador en su obsesión duda… pero se arroja también con el ímpetu de atraparla y con la esperanza ficticia de que lo logrará y de que nada le pasará. Necesariamente morirá el que se engaña. Se estrellará en el fondo del barranco por necio. Le sucede a algunos, puede sucederle al planeta entero.
¿Qué nos dice la Iglesia?: “Acuérdate que polvo eres y en polvo te convertirás…”. Cuando reflexionamos sobre la muerte, que necesariamente llegará, las dimensiones de “lo efímero” que tenían los romanos nos llega de golpe con claridad. ¿Cuánto puede vivir un ser humano, 20 años, 50 años, 100 años? Quizá con los adelantos modernos podamos llegar a vivir 700 años o más, pero ¿y después?, después viene la eternidad. Ya fuera del tiempo y el espacio quedamos suspendidos en una inclinación inamovible de la voluntad. Inclinados al Amor y La Verdad o alejados irremisiblemente de ellos, ya no va a haber posibilidad de dar marcha atrás ni de arrepentirse. Lo que decidamos en esta vida permanecerá en la otra, fuera del tiempo y del espacio, sin posibilidad de cambio. Antes de brincar tras la liebre detengámonos, pensémoslo, no nos engañemos ni permitamos que el que está muerto en el fondo del barranco nos engañe.

2ª EL ORDEN QUE DIOS DIO A LA NATURALEZA
Todos hemos visto fotos espectaculares que nos asombran y maravillan de atardeceres, amaneceres, árboles, lagos, mares, desiertos, montañas, animales, flores, bosques, picos nevados, etc. Por el Don de Ciencia podemos saber que esto no es más que un ligero resplandor del amor y la sabiduría de Dios. Siendo el Creador de todo y por Ser El que Es, nada ni nadie puede ser más sabio que Él. Si estos pequeños destellos de su grandeza nos intimidan y embelezan, no es difícil concluir que sólo Él, y nadie más, puede crear y sustentar bajo equilibrio perfecto todo cuanto existe. Incluso al margen de la Fe, puede uno percatarse de que la Creación no puede ser fortuita, como tampoco puede resultar, por sí mismo, un devenir superior de algo inferior.
Con igual perfección fue creado el hombre, la Tierra y el universo entero, sus partes, relaciones y componentes, porque somos irradiación de su Amor perfecto. Desde el fotón hasta las galaxias, desde el microbio hasta la ballena, todo en su perfección habla de Dios y de Su naturaleza. Algunos le quieren percibir, otros no. Si esto nos sucede al contemplar sus obras, ¿alguien puede imaginar lo que es estar frente a Él?, ¿verle “cara a cara”?
No podemos, con lógica, más que aceptar su Señorío, Magisterio y Amor. Lo único que tenemos de nuestro, porque Él nos lo ha dado, es nuestra libertad para amarlo, adorarlo, creerle, obedecerle y esperar en Él. Pero el mal uso de esta libertad sólo complica las cosas, rompe el equilibrio en nuestra voluntad, en la naturaleza (incluida la nuestra), en el universo entero… y finalmente en nuestra felicidad misma. Esto tiene sólo una palabra: rebeldía.
La falacia aquí es creer que somos tan listos que podemos mejorar o cambiar lo establecido. Si nos da miedo la muerte, por ejemplo, y quisiéramos evitarla, sólo hay que recordar que Nuestro Señor Jesucristo murió por amor a nosotros, sin necesidad ni culpa. Con este cuerpo no podemos presentarnos ante Dios. Es necesario que muera el cuerpo, (el alma nunca muere, en este sentido), y seamos resucitados para poder estar en su divina Presencia. Esto es en realidad el Cielo y la verdadera felicidad o gozo.
Como esto todo lo demás. La “ciencia” pretende hacernos creer que puede mejorar la naturaleza y nos vende la idea (junto con los productos y servicios necesarios para ello), de que al evitar enfermedades, males congénitos, proveernos de embarazos otrora imposibles, próximamente el diseño de hijos “perfectos”, muchos “adelantos” para hacer más cómoda la vida, etc., todo va a mejorar. La verdad es que no podemos mejorar el orden que Dios creó ni sus preceptos, ni debemos evitar sus correcciones al ejercicio equivocado de nuestra libertad. No debemos ser rebeldes sino obedientes, sumisos con el Señor.
Debemos desarrollar y utilizar la ciencia para curar nuestras dolencias y arreglar nuestros problemas en tanto no se haga a un lado el Amor. Todo parte de los primeros dos mandamientos. “Amarás a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas, y a tu prójimo como a ti mismo”. Al momento de tomar decisiones, el tener en mente y aceptar estos preceptos, nos dará la pauta para actuar u omitir correctamente. El Don de Sabiduría, que es el Espíritu Santo habitando en nosotros, nos guiará sobre lo que tenemos o no qué hacer o evitar. Dios sabe si concede hijos dentro de esos límites o no y porqué. De igual manera Él sabe porqué sufrimos, porqué nacen niños enfermos, porqué murieron estos o aquellos, Etc. Tratar de cambiar esto, por caminos equivocados, es pensar que se es superior a Él. La comodidad con frecuencia es en nuestra contra, al igual que la diversión y los “placeres”. Tampoco lo culpemos de las consecuencias del mal uso de nuestra libertad. Todo el desorden que estamos viviendo en nuestras sociedades y en el mundo es por nuestra culpa. En mayor o menor medida todos somos culpables por nuestra rebeldía. No brinquemos al vacío tras el espejismo engañándonos con que no nos va a pasar nada. Ni que tampoco nos engañe el que está muerto en vida al lado nuestro o el muerto mayor al fondo del barranco.

3ª EL RELATIVISMO
“No existe lo bueno y lo malo, porque lo que es bueno para unos es malo para otros…”, escuchamos cada día con mayor frecuencia, pretendiendo racionalizar lo injustificable. Tratándose de medicinas esto es cierto, pero tratándose de preceptos morales, resulta una falacia. De muchas maneras se pretenden eludir las normas que tienen su origen en la Revelación y la Tradición. El respeto a la vida, el orden que Dios dio a la naturaleza, Varón y Hembra, y todo lo que deviene de los dos mandamientos principales se ha concretado desde tiempos inmemoriales en leyes que los resumen. “No matarás, No robarás, No desearás… Etc.”, en los diferentes países a través de los tiempos nos dieron bases para la convivencia pacífica y armónica entre pueblos y sociedades.
Pero el mal avanza, en mayor o menor medida, por culpa de todos, y hoy día se pretende una “apertura” de la Iglesia Católica que es tan sólo una racionalización para encontrar justificantes que no existen. La defensa de la vida debe seguir incólume, no podemos disponer de nuestra vida ni de la ajena. El aborto, la eugenesia y la eutanasia seguirán siendo delitos hasta el juicio donde no se “arreglan” las cosas. El “matrimonio” entre desviados seguirá siendo contranatura mientras en la Biblia siga escrito “Dios los creó Varón y Hembra…”, y mientras continúe asentado que Cristo asistió a las Bodas de Canaán, validando con su presencia el matrimonio dentro del orden que Él dio a la naturaleza y no el que pretende darle el mentiroso, el “gran arquitecto del universo” ni sus hijos. Los clonados no serán seres humanos sino aberraciones y todo se reduce a algo muy simple: ¿Creo, adoro, amo y espero o no? Si en verdad creo, en congruencia acepto y obedezco. La racionalización o el condicionamiento a mis intereses, a mi arrogancia o a mi “inteligencia” simplemente equivalen a decir no. NO PUEDE HABER “INTERPRETACIONES” EN LO ASENTADO EXPRESAMENTE. No obedecer sólo puede traducirse en ir tropezando por el camino y al final caer al precipicio. Si pudiéramos entender a Dios y sus caminos y reglas, simplemente no sería Dios. Si Él cupiera en nuestra limitada inteligencia y comprendiéramos su naturaleza y sus decisiones, ¡qué pequeño Dios sería! Lógicamente sólo debemos aceptar lo que no entendamos y vencer nuestra propia arrogancia. Sobre todo al conocer que todo se basa en el Amor, se justifica lo que excede nuestra “inteligencia”.
Ya lo manifestó desde el principio de su pontificado Benedicto XVI. En tanto el sustento de la única Iglesia fundada por Cristo es Él mismo, de ninguna manera puede ésta desoír a La Piedra Angular. El rompimiento de cualesquiera de estas normas emanadas del decálogo y desarrolladas en el Catecismo de la Iglesia Católica (Juan Pablo II), sólo puede traer consecuencias funestas para el hombre y sus comunidades. No sólo en la Vida futura sino incluso en este mundo. Si el mundo entero está “patas arriba” es porque el hombre ha ido encontrando relativismo en donde sólo hay mandatos sabios, claros y definitivos.
¿Cada vez serán menos los católicos? Seguramente… pero esto no debe sorprendernos, está escrito hace dos mil años “y si esos tiempos no se acortaran (el fin del mundo), no quedaría ni un solo hijo de Dios…” (en palabras mías), pero la Iglesia Católica subsistirá hasta el fin. La puerta a la Vida es angosta y ancha la que conduce a las tinieblas. “Muchos serán los llamados y pocos los elegidos”.
¿Puede “adaptarse” la moral a los tiempos corrientes? De ninguna manera. La “adaptación” realizada por los rebeldes ya se ha ido dando en forma silenciosa, furtiva y constante, y por eso está el mundo como lo vemos hoy día. NO puede haber “interpretaciones” en lo que se ha ordenado expresamente. Una vez más es necesario someterse, obedecer para alcanzar la Felicidad. “No todo el que diga Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino aquel que haga la voluntad de mi Padre…”, y curiosamente el que lo acepta, encuentra que no sólo no era difícil, sino se le abrirá un nuevo mundo de Amor, Paz, Gozo y felicidad que no conocía, desde aquí en la tierra e infinitamente mayor en la otra vida.
berdejap@prodigy.net.mx

Mensaje a la Nación de Felipe Calderón Hinojosa, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos

Domingo, 2 de Septiembre Especial
Ciudad de México, Palacio Nacional.


Estado de Derecho y Seguridad.
Economía Competitiva y Generadora de Empleos.
Igualdad de Oportunidades.
Desarrollo sustentable.
Democracia efectiva y Política exterior responsable.

Ciudadano Ministro Guillermo Ortiz Mayagoitia, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Senador Santiago Creel Miranda, Presidente de la Mesa Directiva de la Honorable Cámara de Senadores.
Diputado Cristian Castaño Contreras, Vicepresidente de la Mesa Directiva de la Honorable Cámara de Diputados.
Ciudadano Guillermo Ortiz Martínez, Gobernador del Banco México.
Ciudadano José Luis Soberanes Fernández, Presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Ciudadano Luis Carlos Ugalde, Consejero Presidente del Instituto Federal Electoral.
Señoras y señores gobernadores, señoras y señores legisladores, señoras y señores embajadores, secretarios de Estado, señoras y señores, mexicanas y mexicanos:
Ayer en cumplimiento de lo dispuesto por el Artículo 69 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, asistí al Congreso de la Unión y en una ceremonia respetuosa y sobria, acorde a los nuevos tiempos de la República, presenté por escrito un informe del estado general que guarda la Administración Pública.
Hoy comparto con los mexicanos algunos de sus aspectos más relevantes.
Ha precedido este acto una discusión que no puedo ni debo eludir, junto con muchos mexicanos, he compartido la idea de que el formato del Informe debe cambiar.
Éste debe convertirse en un diálogo entre poderes, entre el Presidente de la República y los legisladores que constitucionalmente tienen la responsabilidad de representar a los ciudadanos. En la naturaleza misma de la actividad parlamentaria está el debate y como condición indispensable de la actividad gubernamental está el diálogo.
La democracia no se entiende sin el debate de las ideas, la democracia es diálogo respetuoso, discusión franca y directa de las diferencias, y honestidad política para reconocer las coincidencias.
Por eso, el día de ayer reiteré mi disposición a las señoras y señores legisladores para que en el marco de sus responsabilidades determinen de qué manera debe ser ese diálogo democrático.
Como Titular del Ejecutivo asumí el compromiso con la ciudadanía de buscar el desarrollo humano sustentable para las mexicanas y los mexicanos.
Se trata de promover el desarrollo integral de las personas en todos sus aspectos: en lo social, en lo económico, en lo político, en lo cultural, en lo humano, en lo ambiental y hacerlo de manera tal que no se cancelen las oportunidades de bienestar para las generaciones que vienen.
Por eso, me comprometí a guiar la acción del Gobierno en cinco ejes fundamentales: primero, Estado de Derecho y Seguridad Pública; segundo, Economía Competitiva y Generadora de Empleos; tercero, Igualdad de Oportunidades; cuarto, Desarrollo Sustentable; y quinto, Democracia Efectiva y Política Exterior Activa y Responsable.


Estado de Derecho y Seguridad.

"El objetivo fundamental de este esfuerzo ha sido garantizar el imperio de la Ley en todo el territorio nacional, no permitir que la delincuencia se apodere de lo nuestro, luchamos para que nuestras familias, nuestros hijos, las mujeres y en general todos los mexicanos transitemos sin temor por las calles, por los caminos, por los pueblos y ciudades de México".
"Del tamaño del desafío ha sido la respuesta de mi Gobierno, así, durante los primeros días desplegamos varios operativos, que además de la participación coordinada de la Procuraduría General de la República y de la Secretaría de Seguridad Pública, han contado con el apoyo decisivo y con la determinación de nuestras Fuerzas Armadas".
"Hago un reconocimiento muy especial a las Fuerzas Armadas del país, que con valor y patriotismo han dado grandes muestras de su lealtad y servicio a la Nación".
"Comparado con la situación prevaleciente al inicio de mi Gobierno, hay una paulatina recuperación de los territorios que estaban en manos de la delincuencia y con ello el reestablecimiento del orden, ello se refleja en una mayor confianza de la ciudadanía, en el ejercicio de la autoridad frente al poder del narcotráfico".
"Para el combate a la corrupción policiaca creamos el Centro Nacional de Evaluación y Control de Confianza con la finalidad de asegurar que toda persona que colabore en una institución policial sea confiable y cubra el perfil requerido con el nuevo modelo de policía".
"Por esa razón, también, presenté ante el Congreso de la Unión una iniciativa de reformas constitucionales en la que se propone, entre otras cosas, fortalecer las labores de investigación policíaca, establecer las premisas para crear una policía nacional más fuerte y eficaz, dotar de mejores herramientas y recursos a las instituciones encargadas de la seguridad, así como establecer y ampliar los derechos de las víctimas en todos los procesos, porque siempre resultan la parte más desprotegida".

Cuando asumí la Presidencia encontré una delicada situación en materia de seguridad pública, por ello, durante el tiempo que comprende este Informe hemos emprendido una lucha frontal contra la violencia y el crimen organizado.
El objetivo fundamental de este esfuerzo ha sido garantizar el imperio de la Ley en todo el territorio nacional, no permitir que la delincuencia se apodere de lo nuestro, luchamos para que nuestras familias, nuestros hijos, las mujeres y en general todos los mexicanos transitemos sin temor por las calles, por los caminos, por los pueblos y ciudades de México.
El problema no era sólo la presencia del crimen organizado, sino también la beligerancia y la impunidad con la que varias organizaciones criminales habían tomado control territorial de diversas regiones del país.
La pretensión de la delincuencia, no la olvidemos, era y es secuestrar al futuro de México, si no hay más ley que la que emana del Congreso, el crimen organizado busca imponer su propia ley, si por definición el Estado tiene el monopolio del uso de la fuerza, estos grupos buscan imponer su propia fuerza, dominar a los ciudadanos y paralizar al Gobierno.
En pocas palabras, habían desafiado al Estado y pretendían suplantar la autoridad.
La situación había rebasado las capacidades de las autoridades locales y, en consecuencia, obligaba a la acción subsidiaria y solidaria de la Federación.
La gravedad del problema y el riesgo de que se siguiera propagando, no admitía ni indecisión ni demora, es por ello que decidimos actuar con toda la fuerza del Estado para restablecer el orden y la autoridad.
Del tamaño del desafío ha sido la respuesta de mi Gobierno, así, durante los primeros días desplegamos varios operativos, que además de la participación coordinada de la Procuraduría General de la República y de la Secretaría de Seguridad Pública, han contado con el apoyo decisivo y con la determinación de nuestras Fuerzas Armadas.
El objetivo primordial era y es recuperar para el Estado su poder indelegable e irrenunciable.
El inicio de estos operativos permitió al Gobierno retomar la iniciativa que los criminales habían arrebatado a la autoridad; la batalla contra el crimen organizado está aún lejos de concluir, sería irresponsable afirmar que esta lucha está ganada.
Es mi deber recordar a la población que ésta será una batalla larga y difícil, que tomará mucho tiempo, implicará enormes recursos económicos y, por desgracia, también costará vidas humanas.
Hago un reconocimiento muy especial a las Fuerzas Armadas del país, que con valor y patriotismo han dado grandes muestras de su lealtad y servicio a la Nación.
Especialmente rindo un homenaje a los soldados y marinos caídos en el cumplimiento de su deber; México honra su memoria y reconoce su sacrificio por el bien de la Patria.
Rindo también honores a la memoria de los policías federales, estatales y municipales que han ofrendado sus vidas en la guerra contra la delincuencia y en defensa de la seguridad de los mexicanos.
El sacrificio de estos patriotas no ha sido ni será en vano, el Ejército Mexicano, es un Ejército para la paz, precisamente la lucha contra el crimen organizado es un lucha por la paz, es una lucha por la seguridad y por la libertad de las familias mexicanas.
A fin de traducir ese reconocimiento pleno a las Fuerzas Armadas, no sólo en palabras, sino en hechos, se otorgó un incremento sustancial en los menguados salarios de soldados y marinos, incremento que había sido pospuesto durante años y que era de elemental justicia.
Los operativos realizados han permitido detener en los últimos nueve meses a casi 10 mil personas vinculadas al tráfico de drogas y han permitido también la captura de una veintena de los más importantes líderes del narcotráfico en el país, pertenecientes a diversas organizaciones criminales.
Se lograron cifras extraordinarias en cuanto a la erradicación de plantíos y decomisos de droga, así como el mayor decomiso de efectivo proveniente del crimen, no sólo en México sino en el mundo.
Además se extraditó a la mayoría de los líderes criminales más peligrosos que siguen operando la línea de mando de sus respectivas organizaciones aún desde prisión.
Los operativos puestos en marcha han obligado al crimen organizado a replegarse en algunos casos y en otros los ha forzado a cambiar de estrategia, eso ha contribuido a reducir la violencia vinculada al narcotráfico.
Comparado con la situación prevaleciente al inicio de mi Gobierno, hay una paulatina recuperación de los territorios que estaban en manos de la delincuencia y con ello el reestablecimiento del orden, ello se refleja en una mayor confianza de la ciudadanía, en el ejercicio de la autoridad frente al poder del narcotráfico.
Hace algunos meses, más del 50 por ciento de los mexicanos consideraban que la inseguridad era el principal problema del país, hoy ese porcentaje, siendo importante, se ha reducido al 30 por ciento.
En la lucha por la seguridad no podemos escatimar esfuerzos ni recursos, hoy la responsabilidad más urgente del Estado es recuperar el orden y garantizar la seguridad pública.
A la par que se desarrollan acciones policiacas y persecutorias, también estamos trabajando en una estrategia integral de prevención del delito y combate a la delincuencia.
Estamos construyendo un nuevo modelo de policía, a través del desarrollo de sistemas y procedimientos homologados con estándares internacionales para los tres niveles de Gobierno.
Para el combate a la corrupción policiaca creamos el Centro Nacional de Evaluación y Control de Confianza con la finalidad de asegurar que toda persona que colabore en una institución policial sea confiable y cubra el perfil requerido con el nuevo modelo de policía.
Además de policías honestos y capaces, hay que decir que también hacen falta ciudadanos, ciudadanos comprometidos que respalden esta acción y que permitan construir en México una nueva cultura de legalidad, una nueva cultura de no impunidad y de denuncia en el país, sólo así podremos limpiar a México de la violencia.
También hemos iniciado el Sistema Único de Información Criminalística mediante una red nacional de interconexión de voz, datos e imágenes, denominada Plataforma México. Esta plataforma permitirá generar inteligencia contra el crimen y en consecuencia, hará más eficaz la labor de investigación de nuestras policías.
Para enfatizar la parte preventiva de la estrategia pusimos en práctica Limpiemos México, Zona en Recuperación. Un programa que cuenta con cuatro componentes que son: rescate de espacios públicos que están en manos de la delincuencia, para pasarlos a los ciudadanos.
Escuela Segura, para garantizar que la droga y la violencia no llegue a nuestros hijos en los espacios escolares, prevención y tratamiento de adicciones y participación ciudadana para garantizar la seguridad.
En nuestra lucha frontal contra el crimen es inaplazable modernizar las leyes y las instituciones en la materia.
Por esa razón, también, presenté ante el Congreso de la Unión una iniciativa de reformas constitucionales en la que se propone, entre otras cosas, fortalecer las labores de investigación policíaca, establecer las premisas para crear una policía nacional más fuerte y eficaz, dotar de mejores herramientas y recursos a las instituciones encargadas de la seguridad, así como establecer y ampliar los derechos de las víctimas en todos los procesos, porque siempre resultan la parte más desprotegida.
De aprobarse estas reformas, el Estado mexicano contará con mejores instrumentos para garantizar la seguridad de los mexicanos.
El narcotráfico y el crimen organizado siguen constituyendo la principal amenaza a la paz y a la seguridad.
El que se disminuya transitoriamente su notoriedad no cancela que continúen al acecho y que busquen constantemente mediante la corrupción o la amenaza, doblegar a la autoridad, atemorizar a la población y así someterla.
No podemos ni vamos a permitirlo, la lucha contra el crimen organizado sigue adelante, unámonos todos en torno a esa lucha común.

Economía Competitiva y Generadora de Empleos.

"Hoy le digo a los mexicanos que la única vía para crecer y generar empleos es la inversión: inversión pública, inversión privada, inversión nacional o global, inversión que detone el crecimiento y permita generar los empleos que tanto necesitamos".
"A principios del 2007; de este año, la expectativa del sector privado era que en todo el año, cuando mucho, se generarían 600 mil empleos, hoy puedo informar a los mexicanos que de acuerdo con los registros de trabajadores afiliados al Seguro Social, trabajadores nuevos, desde el 1 de enero pasado al día de ayer se han generado más de 618 mil nuevos empleos formales en nuestro México".
"Por ello, presenté a los mexicanos el Programa Nacional de Infraestructura, el cual tiene dos grandes propósitos: el primero es contribuir a nivelar las oportunidades de desarrollo de los mexicanos, especialmente de los que menos tienen, llevándoles servicios tan básicos como el agua o el drenaje o la electricidad".
"También creamos PROMÉXICO, un organismo que servirá para promover nuestros productos en el extranjero y atraer más inversión al país".
"A principios del año el precio del maíz en el mercado internacional se duplicó, esto obviamente amenazó con impactar de manera terrible la economía de las familias mexicanas que tienen al maíz y a la tortilla como principal alimento, gracias a un acuerdo entre productores, distribuidores, comercializadores y consumidores, logramos estabilizar el precio de la tortilla y garantizar el abasto del maíz".
"Sé de la enorme dificultad que implica alcanzar tales reformas, pero también estoy convencido de que podemos ponernos de acuerdo. Ejemplo de ello es la Reforma a la Ley de ISSSTE, con la cual el Congreso resolvió un grave problema que ponía en riesgo la viabilidad financiera del país".

Gracias al esfuerzo de todos los mexicanos recibí un país con estabilidad económica, hemos mantenido y consolidado esta situación favorable con bajas tasas de inflación y de interés.
Lo hemos hecho porque no estamos dispuestos a volver a vivir otra crisis económica en el país.
Mi Administración ha dado señales claras de rumbo, de firmeza y de certidumbre a los inversionistas.
En parte por ello, la confianza internacional en México ha crecido notablemente.
El riesgo-país, por ejemplo, alcanzó su punto más bajo en nuestra historia en junio de este año.
Turbulencias recientes en los mercados financieros internacionales, han obligado a los bancos centrales de otros países a inyectar cientos de miles de millones de dólares a su sistema financiero para atender problemas de solvencia.
No ha sido el caso de la economía mexicana que ha demostrado solidez en su sistema financiero y monetario.
En otros tiempos, estas turbulencias hubieran generado una crisis económica.
Las reservas del Banco de México han registrado en los últimos años cifras sin precedente.
Hoy tenemos reservas por más de 71 mil millones de dólares, que incluso son superiores al saldo total de nuestra deuda externa.
La estabilidad económica es una condición necesaria, pero sé bien que no es condición suficiente para mejorar la calidad de vida de nuestra gente.
Para ello se requiere lograr un crecimiento alto, sostenido y bien distribuido de la economía que redunde en mayores niveles de bienestar e ingreso, en especial para los mexicanos más pobres.
Hoy le digo a los mexicanos que la única vía para crecer y generar empleos es la inversión: inversión pública, inversión privada, inversión nacional o global, inversión que detone el crecimiento y permita generar los empleos que tanto necesitamos.
Necesitamos que la gente invierta en México, que instale fábricas, talleres, invernaderos, hoteles, oficinas.
En materia de inversión vamos por el camino correcto, prueba de la confianza generada en nuestro país es que hemos recibido inversión productiva en cantidades también inéditas.
En el primer semestre del año hemos recibido nuevas inversiones por más de 13 mil 200 millones de dólares, la cifra más alta alcanzada por México en un primer semestre.
Precisamente gracias a la inversión, México ha logrado sostener importantes tasas de crecimiento del empleo a pesar del bajo crecimiento de la economía de Estados Unidos que ha limitado la expansión de nuestra propia economía.
A principios del 2007; de este año, la expectativa del sector privado era que en todo el año, cuando mucho, se generarían 600 mil empleos, hoy puedo informar a los mexicanos que de acuerdo con los registros de trabajadores afiliados al Seguro Social, trabajadores nuevos, desde el 1 de enero pasado al día de ayer se han generado más de 618 mil nuevos empleos formales en nuestro México.
Esto significa que tan sólo en ocho meses alcanzamos la cifra más optimista prevista para todo el año, hoy 618 mil nuevos trabajadores con nombre, apellido, se han sumado al trabajo formal.
También el número de trabajadores registrados en el IMSS llegó a una cifra récord.
Yo sé mexicanas y mexicanos que esto no es suficiente para abatir el enorme rezago acumulado durante décadas en materia de empleos, sin embargo, es una cifra positiva, tenemos que perseverar unas políticas que permitan acelerar la inversión, el crecimiento y la creación de empleos.
Nos queda muy claro que el crecimiento económico de México es insuficiente.
Qué requerimos para que nuestra economía tenga un crecimiento sólido y sostenido, necesitamos transformar de fondo la estructura productiva del país, convertir a México en uno de los mejores destinos de inversión en el mundo y elevar la competitividad de todos los sectores productivos.
Producir en México no debe ser más caro ni más difícil que producir en cualquiera de las economías con las que estamos compitiendo, un factor clave para el desarrollo económico con justicia es la inversión en infraestructura.
Por ello, presenté a los mexicanos el Programa Nacional de Infraestructura, el cual tiene dos grandes propósitos: el primero es contribuir a nivelar las oportunidades de desarrollo de los mexicanos, especialmente de los que menos tienen, llevándoles servicios tan básicos como el agua o el drenaje o la electricidad.
El segundo, es construir la infraestructura necesaria para elevar la competitividad de la economía nacional, el programa incluye proyectos en materia de carretas, puertos, aeropuertos, corredores multimodales, que nos permitirían convertir a México en una plataforma logística, integrada a los mercados mundiales y economías más importantes del planeta.
En coordinación con el sector productivo, también estamos promoviendo una agenda de competitividad para reducir las barreras administrativas que enfrentan los emprendedores al abrir un negocio.
Reorganizamos y ampliamos los créditos y los apoyos a las pequeñas y medianas empresas a través de NAFINSA y el Fondo PyMES.
También creamos PROMÉXICO, un organismo que servirá para promover nuestros productos en el extranjero y atraer más inversión al país.
Dentro de esta agenda de competitividad es fundamental que abordemos con claridad las condiciones de competencia en el país y las circunstancias que la limitan, México requiere mercados plenamente competitivos en todos los sectores, donde sea la libertad de los consumidores lo que decida en función del precio y la calidad.
Uno de los nuevos sectores con mayor rezago es el campo, para elevar su competitividad y, sobre todo, para mejorar las condiciones de vida de quienes en él viven, mi Gobierno está invirtiendo este año más de 176 mil millones de pesos a través del Programa Especial Concurrente Para el Campo.
Es la cifra más alta que se ha destinado en la historia, hemos dado un apoyo especial a los productores de maíz, de fríjol, de caña de azúcar, de leche, para fortalecerlos ante la inminente apertura comercial de sus productos.
A principios del año el precio del maíz en el mercado internacional se duplicó, esto obviamente amenazó con impactar de manera terrible la economía de las familias mexicanas que tienen al maíz y a la tortilla como principal alimento, gracias a un acuerdo entre productores, distribuidores, comercializadores y consumidores, logramos estabilizar el precio de la tortilla y garantizar el abasto del maíz.
Más allá de estas medidas, para crecer con equidad, para crecer con justicia, necesitamos avanzar en las reformas que el país necesita.
Reformar al sistema tributario, para fortalecer la capacidad del Estado para invertir en educación, en salud, en infraestructura, en servicios básicos.
Reformar las relaciones laborales para hacerlas más productivas y benéficas, tanto a trabajadores como a productores, reformar el sector energético para contar con insumos productivos de calidad y a precios competitivos.
Reformar la educación para que nuestros niños y jóvenes adquieran el conocimiento y las habilidades que les permitan, no sólo competir, sino ganar en un mundo que les compite.
Reformas a las telecomunicaciones que nos permitan poner a México a la vanguardia tecnológica y hacer la tecnología más accesible a la gente más pobre.
Sé de la enorme dificultad que implica alcanzar tales reformas, pero también estoy convencido de que podemos ponernos de acuerdo.
Ejemplo de ello es la Reforma a la Ley de ISSSTE, con la cual el Congreso resolvió un grave problema que ponía en riesgo la viabilidad financiera del país.
Los trabajadores en activo y los jubilados corrían el riesgo de que no fuese posible pagarles sus pensiones en el futuro, por la situación de quiebra que enfrentaba la institución, era necesario tomar acciones inmediatas para cambiar esa situación y así lo hicimos, los trabajadores, los sindicatos responsables y, sobre todo el Congreso de la Unión actuaron con responsabilidad, con una gran visión de futuro; esto permitió salvar al ISSSTE de la insolvencia financiera con todas sus consecuencias y comenzar a revertir el deterioro de sus servicios.
Hoy las cosas están cambiando, en 90 días se realizaron decenas de miles de intervenciones quirúrgicas, de estudios, de consultas que estaban aplazadas por meses, en algunos casos por años, se abatió el rezago en lista de espera para las guarderías de los hijos de los beneficiarios y por primera vez, se dieron créditos hipotecarios a trabajadores jubilados.
La reforma nos permitirá invertir, en los próximos tres años, más de ocho mil millones de pesos en el mejoramiento de la institución, en suma, con esta reforma habrá un nuevo ISSSTE en beneficio de todos.
Esta Reforma dará viabilidad a las finanzas públicas en el largo plazo, sin embargo, en materia de finanzas públicas aún subsisten problemas serios y que es urgente resolver.


Igualdad de Oportunidades.

"Es urgente revertir las terribles condiciones de desigualdad que se viven en el país y cerrar la brecha entre los pobres y los ricos; a la luz de esta realidad queda claro que tenemos los mexicanos una enorme deuda con los más pobres, México no puede esperar más, llegó la hora de pagar la deuda social con los que menos tienen".
"Por eso he presentado al Congreso de la Unión una reforma hacendaria por los que menos tienen, porque México no puede seguir siendo un país tan desigual, porque es necesario que todos seamos solidarios, porque sólo con finanzas públicas fortalecidas podemos hacer frente al enorme desafío que representa terminar con la miseria, terminar con la miseria en la que viven millones de mexicanos".
"Igualar oportunidades nos obliga a una evaluación rigurosa de las políticas públicas, una evaluación para eliminar, con sinceridad, aquellas que no han cumplido su propósito social y reforzar las que verdaderamente contribuyan a mejorar la calidad de vida de la gente".
"En mi Gobierno, Oportunidades se ha consolidado como el programa de combate a la pobreza más importante del país, hoy atiende a más de cinco millones de familias, lo que significa que beneficia a uno de cada cuatro mexicanos. A los apoyos que reciben estos hogares, en educación, en salud, en nutrición, a partir de enero agregamos una nueva ayuda económica para respaldar el gasto que consumen en luz y en gas".
"Para avanzar más rápido en esa dirección, pusimos en marcha la estrategia Cien por Cien. Cien acciones dirigidas a los cien municipios más pobres de México. A la fecha le hemos comprometido cuatro mil 700 millones de pesos para introducir ahí servicios básicos, entre ellos agua potable, caminos de acceso, vivienda digna, piso firme, educación y atención médica".
"Igualdad de oportunidades significa también ampliar el acceso a la educación. Es por esta razón que estamos dando un sólido impulso a la cobertura en Educación Media Superior y Superior, que es donde tenemos la mayor demanda".
"El acceso a los bienes culturales también forma parte de la política social que crea Oportunidades, por ello, hemos realizado más de 200 mil actividades de fomento a la lectura para beneficio de dos millones 600 mil niños, jóvenes y adultos".
"Igualdad de oportunidades significa también garantizar el acceso a servicios de salud, a medicinas y a tratamientos, hoy el rezago en atención médica es un reflejo de la desigualdad y la miseria que tiene México".
"Como parte de ese gran esfuerzo, y gracias al Congreso, hemos fortalecido el Seguro Popular con un aumento en su presupuesto del 50 por ciento".
"Por otra parte, para igualar oportunidades también pusimos en marcha el programa 70 y Más. Un programa acordado por el Congreso en el cual los adultos mayores que viven la mayor marginación, es decir, quienes son marginados por su edad y quienes además son marginados por la lejanía de las comunidades en las que viven, recibieron un apoyo económico y a partir del 1 de enero son apoyados con 500 pesos mensuales por la Administración".
"Una gran preocupación de las jefas de familia es el cuidado y la atención de los hijos. También para igualar oportunidades para las mujeres, en especial para las mujeres que trabajan y sus hijos, pusimos en marcha el Programa de Estancias Infantiles para madres trabajadoras".
"Para igualar oportunidades también es necesario que la gente tenga un lugar digno donde vivir".


México no puede dejar de invertir en infraestructura y en desarrollo social; más del 40 por ciento de los mexicanos viven en la pobreza, de ellos, más de 14 millones en pobreza extrema, 10 millones todavía no tienen agua potable y muchos más todavía no tienen drenaje.
Es urgente revertir las terribles condiciones de desigualdad que se viven en el país y cerrar la brecha entre los pobres y los ricos; a la luz de esta realidad queda claro que tenemos los mexicanos una enorme deuda con los más pobres, México no puede esperar más, llegó la hora de pagar la deuda social con los que menos tienen.
Ello no será posible si el Estado no invierte más y mejor en servicios de salud y en educación de calidad; en agua potable y alcantarillado, en caminos, en infraestructura, en ciencia, en tecnología que posibilite el desarrollo de todos.
Todos sabemos que los recursos que tiene el Estado no alcanzan, son insuficientes para atender estas demandas; por eso es necesario que aportemos todos, cada quien en la medida de su capacidad, que aportemos todos y en especial quienes más han recibido.
Además en esta materia de finanzas públicas éstas están severamente amenazadas por un nuevo factor: la declinación de nuestra producción de petróleo.
Por décadas hemos disfrutado de esta riqueza, que hasta el año pasado representó más del 40 por ciento de los ingresos de todos los gobiernos, sin embargo, nuestras reservas de petróleo se han venido reduciendo constantemente, esto hay que decirlo.
Ahora tenemos reservas probadas, tan sólo para los próximos nueve años, más grave aún, en tan sólo dos años la producción diaria promedio de petróleo se ha reducido en más de 200 mil barriles, de continuar esta tendencia habrá un duro golpe a las finanzas públicas, es urgente que el gasto público reduzca la enorme dependencia que tiene de los ingresos petroleros.
Por eso he presentado al Congreso de la Unión una reforma hacendaria por los que menos tienen, porque México no puede seguir siendo un país tan desigual, porque es necesario que todos seamos solidarios, porque sólo con finanzas públicas fortalecidas podemos hacer frente al enorme desafío que representa terminar con la miseria, terminar con la miseria en la que viven millones de mexicanos.
El tiempo se agota, de aprobarse la reforma habremos dado un paso enorme para cumplir los más urgentes compromisos sociales del Estado mexicano.
Sé que reducir la desigualdad es el reto más importante de nuestra generación. Precisamente, con miras a cerrar esa desigualdad, mi Gobierno ha centrado su estrategia social en el objetivo de igualar oportunidades.
En esencia, lo que buscamos es que las oportunidades no sean diferentes para quien nace en la ciudad y para quien nace en el campo, que no sean diferentes para el indígena y el no indígena, que no sean diferentes para los hombres y para las mujeres.
Igualar oportunidades nos obliga a una evaluación rigurosa de las políticas públicas, una evaluación para eliminar, con sinceridad, aquellas que no han cumplido su propósito social y reforzar las que verdaderamente contribuyan a mejorar la calidad de vida de la gente.
Aún con sus limitaciones, los programas sociales establecidos hace más de una década, programas que están orientados a fortalecer educación y salud, por un lado; y por otro, a darle un ingreso directo a las familias más pobres, es decir, programas orientados a fortalecer la capacidad de las personas, como el Programa Oportunidades, estos han demostrado su eficacia.
De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, el CONEVAL, la población en situación de pobreza alimentaria, es decir, la población en pobreza extrema se redujo de 34 millones y medio de mexicanos en 1996, a 14 millones y medio en el año 2006, 20 millones menos, incluyendo los incrementos en el tamaño de la población.
Sé que estas cifras generan controversia, pero más allá de su verificación, de corroborarse esta tendencia, significa que las políticas públicas han sido las correctas.
Por lo mismo, no sólo deben mantenerse, sino que deben fortalecerse, con ese criterio hemos actuado.
En mi Gobierno, Oportunidades se ha consolidado como el programa de combate a la pobreza más importante del país, hoy atiende a más de cinco millones de familias, lo que significa que beneficia a uno de cada cuatro mexicanos.
A los apoyos que reciben estos hogares, en educación, en salud, en nutrición, a partir de enero agregamos una nueva ayuda económica para respaldar el gasto que consumen en luz y en gas.
Este año, el apoyo para cada familia es ocho por ciento más que en el año pasado.
Estamos trabajando también intensamente para que la pobreza deje de ser el destino obligado de indígenas y de campesinos que viven en comunidades rurales alejadas.
Para avanzar más rápido en esa dirección, pusimos en marcha la estrategia Cien por Cien.
Cien acciones dirigidas a los cien municipios más pobres de México. A la fecha le hemos comprometido cuatro mil 700 millones de pesos para introducir ahí servicios básicos, entre ellos agua potable, caminos de acceso, vivienda digna, piso firme, educación y atención médica.
Hay que destacar que casi la totalidad de los cien municipios más pobres son municipios indígenas.
Igualdad de oportunidades significa también ampliar el acceso a la educación.
Es por esta razón que estamos dando un sólido impulso a la cobertura en Educación Media Superior y Superior, que es donde tenemos la mayor demanda.
En el ciclo escolar que comenzó hace unos días, mi Gobierno apoya con becas a un millón 85 mil estudiantes de Educación Media Superior.
De qué tamaño es el incremento que hemos dado de becas.
Significa que uno, uno de cada dos alumnos de Bachillerato en escuelas públicas hoy cuentan con una beca para continuar sus estudios.
A esto se suman 347 mil becas para estudios superiores, de las cuales 290 mil se otorgan a estudiantes en situación de desventaja económica.
A pesar de este esfuerzo, los retos que tiene el país en materia educativa siguen siendo abrumadores, hoy, por desgracia, tres de cada cuatro jóvenes en edad universitaria, tres de cada cuatro no tienen un espacio en el Sistema Educativo Nacional.
A la par de la cobertura, la calidad de la enseñanza representa un enorme desafío, en la evaluación educativa más reciente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, México quedó en los últimos lugares en materias fundamentales como lectura de comprensión y matemáticas.
La situación es muy preocupante ya que es en la educación donde México se juega la calidad de su futuro, nuestros jóvenes hoy tienen que estar más preparados que nunca para enfrentar la enorme competencia internacional y conseguir un trabajo bien pagado al terminar sus estudios.
Por otra parte, también hay que congratularnos de que jóvenes mexicanos a base de tesón, de esfuerzo y a pesar de la adversidad, destacan como los mejores del mundo, es el caso de quienes han ganado recientemente certámenes internacionales en geografía y en tecnología del agua.
Estoy consciente de que necesitamos una reforma educativa que impulse la calidad y la equidad en la enseñanza, sin dejar de velar por la modernización de la infraestructura escolar, el acceso a las tecnologías pedagógicas de vanguardia y, desde luego, a la capacitación adecuada y al reconocimiento social a los maestros.
El acceso a los bienes culturales también forma parte de la política social que crea Oportunidades, por ello, hemos realizado más de 200 mil actividades de fomento a la lectura para beneficio de dos millones 600 mil niños, jóvenes y adultos.
Queremos que la cultura llegue a todos los mexicanos, en estos meses se han realizado más de 33 mil diversas actividades de difusión cultural con la asistencia a ellas de 20 millones de personas.
Quiero destacar que tan sólo en la exposición Frida Kahlo 1907-2007 asistieron casi medio millón de personas, una cifra récord para una exposición que, además, fue todo un éxito.
Igualdad de oportunidades significa también garantizar el acceso a servicios de salud, a medicinas y a tratamientos, hoy el rezago en atención médica es un reflejo de la desigualdad y la miseria que tiene México.
Hay ofensivos contrastes, por ejemplo, en las tasas de mortalidad infantil; mientras que en San Pedro Garza García, Nuevo León o aquí en la Delegación Benito Juárez en la Ciudad de México, mueren tres niños de cada mil, antes de un año de edad; en Batopilas, Chihuahua, mueren 78 niños de cada mil.
Reducir esa enorme desigualdad y proveer mejores condiciones de atención médica para todos, especialmente para quienes integran grupos vulnerables: indígenas, mujeres, niños, adultos mayores, personas con discapacidad, es un compromiso de elemental justicia.
El 1 de diciembre me comprometí a garantizar que toda niña y que todo niño que naciera durante mi Administración, tendría acceso a servicios de salud y a un seguro médico eficaz para su vida.
Por eso pusimos en marcha el Seguro Médico para una Nueva Generación, a la fecha, 430 mil recién nacidos han sido afiliados. Este programa genera un efecto multiplicador ya que incorpora también a los papás y a los hermanos de los recién nacidos.
Por ello los beneficios se han extendido a más de un millón 400 mil mexicanos.
El Seguro Médico para una Nueva Generación es una apuesta social mayor de mi Gobierno para que nuestros hijos sean el día de mañana personas de provecho con la fuerza y capacidad para cumplir sus metas.
En este programa avanzamos también en un elemento clave del desarrollo humano sustentable, alcanzar, esperemos que pronto, la cobertura universal de salud.
Como parte de ese gran esfuerzo, y gracias al Congreso, hemos fortalecido el Seguro Popular con un aumento en su presupuesto del 50 por ciento.
Esto nos ha permitido afiliar a un millón 260 mil familias más en estos últimos nueve meses.
El Seguro Popular es la garantía social más clara de la igualdad de oportunidades en materia de salud. Y para quienes viven en las zonas más aisladas donde no hay clínicas ni hospitales, pusimos en marcha las Caravanas de la Salud. A través de las unidades móviles han sido atendidas 650 mil personas en coordinación con los gobiernos de 17 estados de la República.
Por otra parte, para igualar oportunidades también pusimos en marcha el programa 70 y Más. Un programa acordado por el Congreso en el cual los adultos mayores que viven la mayor marginación, es decir, quienes son marginados por su edad y quienes además son marginados por la lejanía de las comunidades en las que viven, recibieron un apoyo económico y a partir del 1 de enero son apoyados con 500 pesos mensuales por la Administración.
Una gran preocupación de las jefas de familia es el cuidado y la atención de los hijos. También para igualar oportunidades para las mujeres, en especial para las mujeres que trabajan y sus hijos, pusimos en marcha el Programa de Estancias Infantiles para madres trabajadoras.
Tan sólo en este año, de que arrancó el programa a la fecha, hemos abierto más de tres mil 500 nuevas estancias, en esos lugares atendemos a más de 63 mil niños, con lo que hemos rebasado en agosto la meta que habíamos previsto para todo el año.
Con este respaldo fortalecemos la capacidad de ingreso de las mujeres, en especial de las madres y muy especialmente de las madres solteras, porque ahora pueden trabajar con la seguridad de que sus hijos están bien cuidados.
Además, por otro lado, las estancias generan trabajo e ingreso a las mujeres que de otra manera difícilmente lo obtendrían.
Para igualar oportunidades también es necesario que la gente tenga un lugar digno donde vivir.
Al inicio del Gobierno encontré un programa de vivienda exitoso y en marcha, pero de difícil acceso para familias de bajos recursos, por eso hemos fortalecido y enfocado el esfuerzo del Gobierno en apoyar a los mexicanos que ganan menos de cuatro salarios mínimos, es decir, menos de 200 pesos al día, pagándoles el anticipo de su vivienda, y otorgándoles programas de crédito acordes a su nivel de ingreso.
En lo que va de la Administración, en la totalidad del Programa de Vivienda, se han otorgado casi medio millón de créditos hipotecarios, tanto por el sector público como por el privado.
El principio que guía la política del sector, es que quienes tienen los menores ingresos, son los que deben recibir los apoyos.
Para la igualdad de oportunidades falta un largo camino por recorrer, nuestra generación tiene la responsabilidad histórica de reducir sustancialmente las desigualdades, eliminar la pobreza extrema, la pobreza alimentaria y construir un país donde todos vivamos mejor.


Mensaje a la Nación del Presidente de Los Estados Unidos Mexicanos con motivo de su Primer Informe de Gobierno (Segunda Parte)
Domingo, 2 de Septiembre Especial


Desarrollo sustentable.

"La sustentabilidad ambiental es uno de los cinco ejes de mi Gobierno y para mí es una cuestión de seguridad nacional".
"Por eso hemos puesto en marcha programas como PROÁRBOL, un sistema novedoso de pago de servicios ambientales mediante el cual apoyamos a las comunidades que viven en bosques y selvas del país para que a la vez que cuidan nuestros recursos naturales, también tengan un ingreso digno".
"Por eso mi Gobierno presentó una estrategia nacional de cambio climático, la cual identifica posibilidades para reducir la emisión de gases de efecto invernadero e incluye planes de energía a partir de fuentes alternativas a los combustibles fósiles, como son la hidráulica, la eólica, la solar o la biomasa".
"Otro reto fundamental es la protección del agua. Las aguas residuales contaminan los mantos acuíferos, la mayoría de los acuíferos en zonas urbanas están sobreexplotados".
"En áreas naturales protegidas también hemos superado la meta. Hoy las áreas naturales que teníamos previstas para todo el año ya han sido decretadas y representan el 12 por ciento del territorio nacional".

La clave del desarrollo humano sustentable es que la ampliación de capacidades de quienes vivimos ahora no destruya las oportunidades de las generaciones futuras.
Por ello, toda política pública en mi Gobierno debe estar y está vinculada al desarrollo sustentable y a la preservación natural.
Por desgracia el medio ambiente y los recursos naturales se deterioran a una velocidad alarmante, al año perdemos más de 300 mil hectáreas forestales, principalmente por efecto de la acción del hombre, ahí hay que aumentar los daños causados por la naturaleza, tan sólo el huracán Dean, que tuvimos recientemente, afectó más de dos millones de hectáreas forestales.
Desde el inicio de mi Gobierno instruí al Gabinete a hacer de lado el concepto tradicional de considerar el tema ambiental como de mero trámite, casi de ornato.
Por eso hemos tomado acciones decididas, decisivas, para reparar el daño que infringimos a la naturaleza.
La sustentabilidad ambiental es uno de los cinco ejes de mi Gobierno y para mí es una cuestión de seguridad nacional.
Superar la pobreza y cuidar la naturaleza deben ir de la mano.
Una parte importante de la depredación de nuestros recursos, está asociada a la miseria.
Quienes más sufren el deterioro de la naturaleza, por ejemplo, o la escasez de agua, son también los mexicanos más pobres.
A la vez, la miseria obliga a quienes viven en ella a explotar de forma desesperada e ineficiente los recursos naturales.
Por eso hemos puesto en marcha programas como PROÁRBOL, un sistema novedoso de pago de servicios ambientales mediante el cual apoyamos a las comunidades que viven en bosques y selvas del país para que a la vez que cuidan nuestros recursos naturales, también tengan un ingreso digno.
Otro componente de PROÁRBOL es la reforestación. Este año con silvicultores, con ejidatarios, con comuneros, con pequeños propietarios, con los gobiernos locales, hemos comenzado a plantar 250 millones de árboles, la cuarta parte de la meta de las Naciones Unidas.
Este esfuerzo sin precedente ubica a México como el principal reforestador del planeta en la actualidad.
Uno de los desafíos globales más importantes que enfrenta la humanidad es el calentamiento global.
Por eso mi Gobierno presentó una estrategia nacional de cambio climático, la cual identifica posibilidades para reducir la emisión de gases de efecto invernadero e incluye planes de energía a partir de fuentes alternativas a los combustibles fósiles, como son la hidráulica, la eólica, la solar o la biomasa.
Hemos puesto en marcha importantes obras para reducir la emisión de gases de efecto invernadero.
Inauguramos la primera planta de energía eólica en el Estado de Oaxaca, y para aprovechar el potencial hidráulico concluimos e inauguramos la Presa de El Cajón, y ya licitamos la construcción de la Presa de La Yesca, en Nayarit.
Otro reto fundamental es la protección del agua. Las aguas residuales contaminan los mantos acuíferos, la mayoría de los acuíferos en zonas urbanas están sobreexplotados.
Al inicio de mi Administración, la cobertura de tratamiento de agua era de 36 por ciento, en los primeros meses hemos puesto en marcha 49 plantas de tratamiento nuevas o que estaban sin funcionar.
La meta a alcanzar para el 2012 es una cobertura de tratamiento de aguas residuales de por lo menos el 60 por ciento y poder estar en condición de alcanzar para la próxima década una cobertura de tratamiento del 100 por ciento de aguas residuales.
En áreas naturales protegidas también hemos superado la meta. Hoy las áreas naturales que teníamos previstas para todo el año ya han sido decretadas y representan el 12 por ciento del territorio nacional.
También a nuestra generación le toca el reto de labrar su presente sin destruir el futuro de las generaciones que vienen.
Convoco a los mexicanos, pero muy especialmente a los jóvenes, para que impulsemos con decisión la defensa y la recuperación del medio ambiente.


Democracia efectiva.

"Durante este periodo, los poderes públicos han trabajado respetuosamente en el ámbito de sus competencias".
"La relación y el diálogo con los gobernadores de los estados ha sido una fuente permanente de corresponsabilidad, colaboración y entendimiento respetuoso del marco Federal".
"En materia de derechos humanos mi Gobierno ha mantenido una posición de total apertura, por ello hemos sostenido reuniones con el comisionado de derechos humanos, así como con organismos internacionales en los que mi Gobierno ha escuchado y atendido diversas observaciones, mi propósito es que se despeje cualquier sombra de duda respecto de nuestro pleno compromiso con los derechos humanos y que se sancione toda conducta de autoridad que atente contra éstos".
"Por eso considero imprescindible pasar del sufragio efectivo a la democracia efectiva, es decir, reducir la distancia que existe entre los ciudadanos y sus representantes, fomentando la rendición de cuentas, la transparencia y la gobernabilidad".
"Hoy requerimos propuestas de diseño institucional que a la vez que preserven los logros democráticos alcanzados, permitan construir mecanismos institucionales que faciliten la gobernabilidad, que otorguen una democracia que le dé sentido a los ciudadanos".
"Por eso hemos desplegado en estos meses una intensa actividad internacional, que busca asumir de manera responsable y cabal el peso de nuestro México en el mundo".
"Impulsamos una política exterior, definida y activa, que trasciende del acuerdo comercial con Norteamérica y que pugna por abrir nuevos mercados a los productos mexicanos en todos los continentes y coloque a nuestro país como uno de los mejores destinos de inversión en el mundo".
"En los primeros meses hemos recompuesto y fortalecido nuestra relación con todos los países latinoamericanos sin excepción, México debe ejercer a plenitud la responsabilidad de liderazgo que le corresponde por historia, cultura, economía y posición geográfica en el Continente".
"En el caso de Norteamérica y con motivo de la Cumbre de Líderes de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte, reiteré mi convicción de que como región no hemos desarrollado el enorme potencial que tenemos y que debemos evitar que la competitividad de otras regiones del mundo cancele nuestras oportunidades".
"Finalmente he dicho que México no termina en su frontera, que donde quiera que haya un mexicano, ahí está México, por eso la acción del Gobierno en favor de nuestros paisanos migrantes se guía por principios, por la defensa y protección de sus derechos, por la prevención para detectar medidas que puedan afectar a nuestra gente y por el profesionalismo que debemos brindar a nuestros connacionales".



Una democracia fuerte es condición indispensable para promover y alcanzar el desarrollo humano sustentable.
Por eso, durante mi Gobierno hemos puesto especial atención a fortalecer nuestra vida institucional y democrática.
Hemos querido darle a la política su verdadero significado, una herramienta que produce acuerdos, que respeta las diferencias y que genera bien común.
Durante este periodo, los poderes públicos han trabajado respetuosamente en el ámbito de sus competencias.
El Congreso de la Unión trabaja y ha aprobado importantes reformas como la del Artículo 6º de la Constitución que amplía los derechos políticos de los ciudadanos, puesto que asegura la rendición de cuentas y el acceso a la información, ya no sólo para el Gobierno Federal, sino para todos los órdenes de Gobierno.
Aprobó la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, aprobó las reformas ya comentadas a la Ley del ISSSTE y discute con responsabilidad las reformas del Estado, electoral y en materia de seguridad y justicia, entre otras.
La comparecencia constitucional de secretarios de despacho y otros servidores públicos ha sido recurrente y como titular del Ejecutivo he sostenido reuniones frecuentes con grupos parlamentarios e integrantes de diversas comisiones de ambas cámaras legislativas.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación se ha fortalecido como tribunal constitucional y de legalidad y se ha ganado a pulso el respeto de los ciudadanos, el acatamiento de sus fallos por parte de los otros poderes contribuye a una formación de una verdadera visión de Estado.
La relación y el diálogo con los gobernadores de los estados ha sido una fuente permanente de corresponsabilidad, colaboración y entendimiento respetuoso del marco Federal.
En estos nueve meses de gestión las demandas sociales se han manifestado con absoluta libertad, las demandas laborales se procesan de manera pacífica y las partes llegan a acuerdos relevantes como es el caso de la industria azucarera que mediante el diálogo entre productores y trabajadores pudo reformarse el Contrato Ley que durante 71 años no había sido modificado; la excepción es el conflicto en el sector minero por desgracia.
Ante la falta de acuerdo el Estado seguirá promoviendo la conciliación y garantizará en todo caso la justicia mediante la estricta aplicación de la ley.
En materia de derechos humanos mi Gobierno ha mantenido una posición de total apertura, por ello hemos sostenido reuniones con el comisionado de derechos humanos, así como con organismos internacionales en los que mi Gobierno ha escuchado y atendido diversas observaciones, mi propósito es que se despeje cualquier sombra de duda respecto de nuestro pleno compromiso con los derechos humanos y que se sancione toda conducta de autoridad que atente contra éstos.
Mi Gobierno tiene una profunda preocupación por los atentados de personas o grupos que recurren a la violencia para pretender hacer valer sus ideas y convicciones.
Es vital para todos los que creemos en la democracia que reiteremos nuestro compromiso con ella y con sus instituciones siempre en el marco de la ley, que nadie imponga por la fuerza a los demás sus propias ideas.
Es evidente que nuestra democracia debe perfeccionarse, el diseño institucional debe adecuarse a los nuevos tiempos, pero sobre todo a los anhelos de los mexicanos.
Por eso considero imprescindible pasar del sufragio efectivo a la democracia efectiva, es decir, reducir la distancia que existe entre los ciudadanos y sus representantes, fomentando la rendición de cuentas, la transparencia y la gobernabilidad.
Para lograr una democracia efectiva se requieren gobernantes responsables, se requieren actores políticos dispuestos a negociar, voluntad política para construir, funcionarios públicos de todos los niveles de Gobierno sujetos a controles de transparencia y de rendición de cuentas.
Medios de comunicación responsables e instituciones sólidas que fomenten la participación y regulen el proceso de toma de decisiones, pero, sobre todo, se requieren ciudadanos comprometidos y participativos.
En México hemos logrado con mucho esfuerzo construir una democracia electoral, la reforma electoral del 96 y la creación del Instituto Federal Electoral ciudadano contribuyó de manera decisiva a consolidar esta democracia.
Por diversas circunstancias personales, he sido testigo de esta transición pacífica a la democracia, por lo mismo, sé que los procesos electorales son perfectibles y que requieren de la solidez de los procedimientos acordados y de las instituciones que los regulan.
He sido y seré siempre respetuoso de las autoridades electorales, cualquier esfuerzo por mejorar la fortaleza y la credibilidad de los procesos requerirá guardar un sano equilibrio entre el grado de consenso respecto de los procesos y las autoridades, y el continuo fortalecimiento de la autonomía y la capacidad de acción de tales órganos.
Como Presidente he seguido con atención y respeto el diálogo en el Congreso de la Unión respecto de una eventual reforma electoral, soy partidario de que se fortalezcan las facultades de fiscalización de las autoridades, de que se regulen las precampañas, de que las campañas sean más cortas y menos costosas, de que se garantice la equidad entre los contendientes y que todos los actores sin excepción rindan cuentas.
Seré respetuoso de lo que los partidos resuelvan y de lo que el Congreso decida.
Como Presidente de la República actuaré siempre conforme a lo que la ley disponga y hago votos para que la imparcialidad exigida al Presidente y que asumo a plenitud, sea igualmente exigida y respetada por todas las autoridades en los diversos órdenes de Gobierno.
Hoy requerimos propuestas de diseño institucional que a la vez que preserven los logros democráticos alcanzados, permitan construir mecanismos institucionales que faciliten la gobernabilidad, que otorguen una democracia que le dé sentido a los ciudadanos.
Que les permita percibir en su vida cotidiana los beneficios de la democracia, para ello, es importante revisar el marco jurídico e institucional.
Debemos evitar que el equilibrio de poderes corra el riesgo de traducirse en parálisis y en bloqueo permanente entre los mismos, la división de poderes, más que la que cancelación que un poder realiza sobre las atribuciones de otro, implica colaboración, equilibrio, y sobre todo funcionalidad capaz de generar bienes públicos para los ciudadanos.
En otros momentos he dicho que el país no puede estar permanentemente en estado de transición y reforma política, por eso considero que ha llegado el momento de consolidar nuestra democracia y de hacerlo impulsando los aplazados cambios de fondo que necesita la organización y distribución del poder en México.
Hacerlo implicará darle cauce a la responsabilidad política y abrir las amplias avenidas del diálogo.
El Congreso de la Unión realiza un importante trabajo para reformar al Estado. Como Presidente estaré siempre a favor de aquellos acuerdos que permitan que los ciudadanos, más que los políticos, sean los verdaderos beneficiarios de la democracia, siempre impulsaré aquellas reformas que fortalezcan los mecanismos democráticos de rendición de cuentas.

Política exterior responsable

El mundo ha cambiado y lo que ocurre en él impacta a todos los mexicanos, de la manera en que nos adaptemos con éxito a esos cambios dependerá nuestra capacidad para conducir nuestro destino en el Siglo XXI.
Hoy, la información, las telecomunicaciones, el conocimiento, la cultura y la tecnología rebasan los límites de la frontera, influyen en todos los hogares y de nosotros depende que esa incidencia pueda orientarse a promover el desarrollo integral de las personas y el desarrollo humano sustentable del país.
Hoy nuestros jóvenes compiten con otros jóvenes de su edad, en otros países por los mismos puestos de trabajo debido a la enorme movilidad de la inversión y la competencia global.
En este mundo que nos compite he dicho y reitero, que los mexicanos debemos construir un México ganador, fuerte y seguro de sí mismo, el reto de México es ser capaz de fortalecer su posición internacional y ejercer una política exterior responsable y activa que nos permita traducir nuestra interacción global en beneficio de los mexicanos.
Por eso hemos desplegado en estos meses una intensa actividad internacional, que busca asumir de manera responsable y cabal el peso de nuestro México en el mundo.
He instruido al Servicio Exterior y a la Secretaría de Relaciones Exteriores, a ejercer la diplomacia bajo la premisa de tener más mundo en México y más México en el mundo.
Más mundo en México, porque requerimos aquí, inversión para generar empleos, más mundo en México que nos permita acceso a la vanguardia del conocimiento, de la medicina, de la tecnología, del arte, de la cultura, de las telecomunicaciones.
Y más México en el mundo, porque debemos reasumir el liderazgo que nos corresponde en los foros multilaterales y en todas las regiones, empezando por América Latina.
Impulsamos una política exterior, definida y activa, que trasciende del acuerdo comercial con Norteamérica y que pugna por abrir nuevos mercados a los productos mexicanos en todos los continentes y coloque a nuestro país como uno de los mejores destinos de inversión en el mundo.
Por ello llevé al Foro Económico Mundial y a los principales países europeos, la certeza de que México es una Nación moderna, dinámica, abierta al comercio, un destino seguro y sólido para invertir y a la vez una Nación comprometida con la democracia, los derechos humanos y el medio ambiente.
Impulsamos una política exterior activa, que permita que México sea un protagonista y no un mero espectador de lo que ocurre en el mundo.
Por eso hemos reforzado la postulación de México como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
México ha entrado a una nueva dinámica en estos meses en sus relaciones con las naciones hermanas de América Latina.
Más allá de nuestras diferencias, sabemos que lazos indestructibles unen a México con Latinoamérica.
En los primeros meses hemos recompuesto y fortalecido nuestra relación con todos los países latinoamericanos sin excepción, México debe ejercer a plenitud la responsabilidad de liderazgo que le corresponde por historia, cultura, economía y posición geográfica en el Continente.
En el fortalecimiento de nuestros lazos con todo el mundo hemos recibido aquí, en este Palacio Nacional, la visita de los jefes de Estado de España, Chile, Estados Unidos, Argentina, Brasil y Nicaragua; además de los jefes de Estado asistentes a la toma de protesta constitucional.
También hemos recibido la visita en Campeche de los jefes de Estado de Centroamérica en el marco de la Cumbre Puebla-Panamá, con quienes hemos redoblado nuestro compromiso de cooperación en todos los órdenes.
En el caso de Norteamérica y con motivo de la Cumbre de Líderes de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte, reiteré mi convicción de que como región no hemos desarrollado el enorme potencial que tenemos y que debemos evitar que la competitividad de otras regiones del mundo cancele nuestras oportunidades.
Entre México, Canadá y Estados Unidos tenemos que ser capaces de aprovechar nuestra ventajas regionales sin vulnerar la soberanía de capa país y resolviendo los temas de migración, crimen organizado e inversión.
Finalmente he dicho que México no termina en su frontera, que donde quiera que haya un mexicano, ahí está México, por eso la acción del Gobierno en favor de nuestros paisanos migrantes se guía por principios, por la defensa y protección de sus derechos, por la prevención para detectar medidas que puedan afectar a nuestra gente y por el profesionalismo que debemos brindar a nuestros connacionales.
Por esta razón ya estamos destinando la totalidad de los recursos captados en la red consular en beneficio de los mexicanos en el extranjero.
A nombre del Gobierno de México, nuevamente externo una enérgica protesta por las medidas unilaterales tomadas por el Congreso y el Gobierno de Estados Unidos que exacerba la persecución y el trato vejatorio en contra de los trabajadores mexicanos no documentados.
La insensibilidad mostrada hacia ellos que mucho aportan a la economía y a la sociedad estadounidense ha sido un aliciente para redoblar la lucha por el reconocimiento de su enorme aporte a la economía de ambas naciones y por la defensa de sus derechos.
Por eso, el Gobierno de México seguirá insistiendo firmemente ante la sociedad y el Gobierno de ambos países en la necesidad de una reforma migratoria integral y en el rechazo categórico a la construcción de un muro en nuestra frontera común.

Cierre del Mensaje

"Hoy los mexicanos enfrentamos una decisión fundamental, o cerramos los ojos a la realidad, y por temor o irresponsabilidad dejamos que la delincuencia siga imponiendo su ley en las calles de México, o nos decidimos a enfrentar y derrotar a la delincuencia con todos los riesgos y costos que ello implica".
"Es un trabajo cuyos resultados no se perciben de manera fácil, pero que es indispensable hacer. Estamos decididos a que futuras generaciones no tengan que cargar con las funestas consecuencias de nuestras omisiones y que les estallen a ellas en las manos los problemas ocultos que impiden el avance del país".
"El objetivo central de mi Gobierno es transformar a México, y a ello convoco a los mexicanos, transformar a México de ser un país con casi la mitad de su población en la pobreza, a ser un país próspero y donde hayamos erradicado totalmente la miseria".
"Hoy, nueve meses después de haber asumido el cargo de Presidente de la República tengo más arraigada que nunca la convicción de que es posible transformar a México".
"La superación de nuestros problemas no es sólo tarea del Ejecutivo Federal, es una labor que compromete al Congreso, al Poder Judicial, a los gobiernos estatales y municipales, a los partidos políticos, al sector privado, a la academia, a los sindicatos, a las organizaciones sociales y a todos los ciudadanos".
"Por eso invito a las fuerzas políticas del país a seguir un proceso de reformas que nos permita cambiar de fondo la estructura productiva y acelerar las políticas que corrijan la enorme desigualdad entre los mexicanos. Sí es posible transformar a México, pero esto no se puede hacer por decreto, requerimos de disposición al diálogo y de voluntad política".

Conclusión

Mexicanas y mexicanos:
México enfrenta muy diversos desafíos, algunos de ellos, los más graves son problemas estructurales, de raíces profundas y soluciones complejas, costosas y de largo plazo.
Frente a la tentación de evadirlos y, evitar los costos y los riesgos que implicaba el enfrentarlos, claramente decidimos, desde el primer día de Gobierno, hacerle frente a los problemas y a orientar la acción a generar soluciones de fondo.
Es el caso de la inseguridad pública y de la lucha contra el crimen organizado, no tiene solución inmediata, exige un trabajo continuo y una estrategia integral y perseverante de largo plazo y tiene costos difíciles para el país.
Hoy los mexicanos enfrentamos una decisión fundamental, o cerramos los ojos a la realidad, y por temor o irresponsabilidad dejamos que la delincuencia siga imponiendo su ley en las calles de México, o nos decidimos a enfrentar y derrotar a la delincuencia con todos los riesgos y costos que ello implica.
El Gobierno Federal ya tomó una decisión: vamos a enfrentar con todo a la delincuencia porque lo que está en juego es el futuro de los niños y los jóvenes de México; porque tenemos con qué hacerle frente a quienes envenenan el cuerpo y el alma de nuestros muchachos; porque México debe ser y será un país seguro y libre, por eso seguiremos actuando con toda la fuerza del Estado.
Convoco a los mexicanos a respaldar sin titubeos esta lucha, a no cerrar los ojos a la realidad y a vencer el temor que permite a la delincuencia seguir imponiendo su ley. Enfrentar los problemas y no evadirlos también implica hacerle frente a la crónica debilidad de las finanzas públicas.
Es cierto, hasta ahora podemos cumplir con las obligaciones del presente pero si no los corregimos será imposible hacerle frente a las obligaciones del mañana. La estrategia ha sido enfrentar de manera responsable los problemas de largo plazo y no sólo los de coyuntura; se trata en otras palabras, de construir los cimientos de ciertas partes del edificio nacional, pues de no hacerlo tarde o temprano terminarían por derruirse y los daños serían inmensos.
Es un trabajo cuyos resultados no se perciben de manera fácil, pero que es indispensable hacer. Estamos decididos a que futuras generaciones no tengan que cargar con las funestas consecuencias de nuestras omisiones y que les estallen a ellas en las manos los problemas ocultos que impiden el avance del país.
Por lo mismo, estamos trabajando por resolver el problema de fondo que es la insuficiencia estructural de la capacidad de recaudación del Estado. De aprobarse la reforma hacendaria podremos comenzar a pagar la deuda social con los que menos tienen, invertir en la infraestructura que el país necesita y al mismo tiempo reducir la enorme dependencia que tenemos de los ingresos del petróleo.
En pocas palabras, estamos enfrentando, y no eludiendo los problemas más graves del país y así lo seguiremos haciendo. Por eso enfrentamos el crimen organizado y la inseguridad, por eso enfrentamos y resolvimos el problema de las pensiones de los empleados públicos, por eso estamos enfrentando el problema tributario del país.
La estrategia tiene un segundo componente: el darle continuidad y profundizar las políticas que han mostrado su eficacia en la solución de problemas; continuar con la estabilidad macroeconómica si, pero al mismo tiempo buscar crecimiento sano, sostenido y distribuido.
Seguir con los programas de vivienda pero enfocarlos a los más pobres; seguir con el Seguro Popular pero empezar a generalizarlo con el Seguro Médico para una Nueva Generación.
Fortalecer los programas más eficaces contra la pobreza pero al mismo tiempo enfocarlos directamente a las comunidades más marginadas; mantener lo que está bien y cambiar e innovar lo que debemos cambiar.
Sé que particularmente en materia social tenemos que ir mucho más aprisa de lo que hemos ido hasta ahora.
El tercer elemento de la estrategia del Gobierno consiste en cambiar las condiciones económicas del país para procurar un crecimiento económico con mejor distribución de la riqueza.
Ello requiere reformas profundas como lo están siendo las de pensiones o la fiscal, requiere una agenda de competitividad para el aparato productivo, cambios regulatorios que eliminen privilegios y promuevan verdaderamente la competencia en los mercados, políticas generadoras de estímulos a la inversión productiva y generadoras de empleo.
Requiere ejecutar la infraestructura que tenemos programada para el desarrollo regional, de un sector energético más eficiente y competitivo, capaz de proporcionarle a los mexicanos consumidores o productores: luz, gas y otros energéticos a precios verdaderamente accesibles.
Se trata de generar más riqueza, y al mismo tiempo, de distribuirla mejor.
El objetivo central de mi Gobierno es transformar a México, y a ello convoco a los mexicanos, transformar a México de ser un país con casi la mitad de su población en la pobreza, a ser un país próspero y donde hayamos erradicado totalmente la miseria.
Transformar a México de un país incapaz de generar empleo para los suyos que llegan a la edad de trabajar, en un México con crecimiento económico alto, capaz de brindar a cada una y a cada uno de sus hijos la oportunidad de trabajar y de salir adelante, y sacar adelante a su familia con su propio esfuerzo.
Transformar a México de un país que pierde a lo mejor de su gente a través de la migración, en un México que es capaz de generar oportunidades de ingreso a los mexicanos aquí en su tierra.
De un México marcado por la irresponsabilidad en el manejo de sus recursos naturales, en un México limpio que recupere sus bosques, sus selvas, sus lagos y sus ríos.
De un México amenazado por la criminalidad y la violencia, a un México en paz, un México libre, un México donde nuestros hijos puedan caminar, jugar, estudiar, crecer y vivir en paz y con dignidad.
Pienso en ese México y me aferro firmemente a la idea de que es posible tenerlo.
Hoy, nueve meses después de haber asumido el cargo de Presidente de la República tengo más arraigada que nunca la convicción de que es posible transformar a México.
Es posible transformar a México porque su gente está inconforme con su situación, es posible transformarlo porque veo en sus jóvenes una mirada distinta y una actitud, y una decisión renovadora y vigorosa.
Es posible transformar a México porque tiene en sus raíces y en su historia una sólida identidad que lo fortalece en un mundo que impone paso a paso una cultura global.
Es posible transformar a México porque veo en sus mujeres una absoluta determinación de sacar adelante a sus hijos por encima de cualquier adversidad.
Sí es posible transformar a México, para lograrlo, hay que pasar de los acuerdos políticos probables, a los hechos comprobados; podemos y debemos dar cauce a nuestras diferencias, pero no tendremos el país que queremos para el futuro si no nos esforzamos para alcanzar los acuerdos que se requieren en el presente.
Por eso, convoco a todos los actores políticos del país sin excepción, a construir los acuerdos que nos permitan transformar a México.
La superación de nuestros problemas no es sólo tarea del Ejecutivo Federal, es una labor que compromete al Congreso, al Poder Judicial, a los gobiernos estatales y municipales, a los partidos políticos, al sector privado, a la academia, a los sindicatos, a las organizaciones sociales y a todos los ciudadanos.
La responsabilidad es compartida y nadie, absolutamente nadie puede eludir esa responsabilidad.
Hoy debemos preguntarnos: qué cuentas vamos a rendir a nuestros hijos acerca de lo que hicimos o dejamos de hacer por México en estos años que nos ha tocado vivir.
Es posible transformar a México, y aunque no es tarea de un día ni de un añoni de un Gobierno, estoy decidido a encabezar un Gobierno que asuma a cabalidad el reto que implica conducir a este gran país a un futuro distinto y mejor.
A pesar de los problemas, a pesar de errores e insuficiencias del Gobierno, cuya responsabilidad asumo plenamente, hoy México tiene rumbo claro y firme, está en marcha un proceso de cambio que no se debe detener hasta lograr el México que queremos.
Por eso invito a las fuerzas políticas del país a seguir un proceso de reformas que nos permita cambiar de fondo la estructura productiva y acelerar las políticas que corrijan la enorme desigualdad entre los mexicanos.
Sí es posible transformar a México, pero esto no se puede hacer por decreto, requerimos de disposición al diálogo y de voluntad política.
Nuestra generación está llamada a transformar a México con visión y con audacia, la meta es lograr un país seguro para todos, un país con una economía que crece y genera empleos, un México con oportunidades de desarrollo para su gente, un México limpio que protege y cuida sus recursos naturales, un México con democracia efectiva centrada en las necesidades de los ciudadanos, un México respetado en el mundo.
La democracia nos da hoy la oportunidad de construir una Nación donde todos vivamos mejor.
Construyamos juntos un México a la altura de nuestra historia, a la altura de nuestro tiempo, de nuestros desafíos, a la altura de nuestros sueños, un México a la altura de nuestra dignidad.
Sí es posible transformar a México, con la fuerza de lo mucho que nos une, con la fuerza de nuestras coincidencias, tomemos las riendas de nuestro destino y juntos conduzcamos a México al futuro.
¡Viva México!