sábado, 12 de abril de 2008

La alarmante situación de mi patria

Fuente: Yoinfluyo.com
Autor: Enrique Galván-Duque Tamborrel
12 de abril de 2008


«Con la patria se está, con razón y sin razón, en todas las
ocasiones y en todos los momentos de la vida, como se
está con el padre, con la madre, con la familia, con todo
aquello que es el complemento de nuestra personalidad»


Aprendí de mis mayores –familiares y maestros, que en verdad eran maestros—, y es base de mis principios cívicos, el amor y respeto a mi patria. De los 79 años de edad que tengo, 70, o sea el 89%, me tocó vivirlos bajo el abominable gobierno hegemónico de la “trinca infernal” (PNR-PRM-PRI), más nunca decayó ese mi primer, grande e imperecedero amor. Es claro que he sufrido el dolor de ver a ese gran amor sumido en la pobreza, desigualdad e injusticias sociales, provocadas por la endémica desunión e irresponsabilidad de todos los mexicanos. He sufrido con ver como gente que se dice mexicana destruye al país y sus congéneres irracionalmente: Tala de bosques, destruyendo el ecosistema, produciendo y comerciando drogas y enervantes, contaminando el medio ambiente, etc., etc., etc.

Ahora, cuando se vislumbraba la posibilidad de empezar a aprender a vivir en una verdadera democracia, aparece en escena un “iluminado” que se cree la esperanza y salvación de México, y que para el logro de sus turbias metas no escatima engañar a mucha gente que, aunque menoría, son también mexicanos que entran al juego de la confrontación con otros mexicanos, con el único objeto de complacer al “Mesías” para llevar, como único resultado posible, a México a la debacle total.

La historia de México nos dice que, desde que nacimos independientes, empezaron los agarrones entre mexicanos. Que si porque eres rojo o amarillo, y yo soy azul; que si porque eres o no de tal o cual religión; qué sé yo, el caso es que pretextos no faltaban para entrar en la confrontación y agarrarnos a las greñas. Y el resultado de esas confrontaciones constantes nos fue llevando a la pobreza y degradación moral y material en que nos encontramos. Lo paradójico del asunto es que los dos únicos periodos de relativa paz de que ha gozado nuestra patria es bajo dos dictaduras, una de un hombre y otra de partido: Porfirio Díaz Mori y la Trinca Infernal (PNR-PRM-PRI). ¿Será que necesitamos imprescindiblemente de una dictadura para vivir en relativa paz?

Seguramente muchos dirán que exagero y dramatizo nuestra situación. Ojala y así fuera, pero desgraciadamente no los es. Hace un par de años, cuando las campañas políticas estaban en su apogeo, a un iluminado se le acorrió lanzar al ciber-espacio su visión de que Andrés Manuel López Obrador era un serio peligro para México, en ese entonces muchos lo consideraron extremadamente exagerado e incluso lo anatematizaron. Ahora la gran mayoría, incluyendo algunos perredistas, al recordarlo, no sólo lo recuerdan y perdonan, sino hasta lo consideran clarividente.

Lo que están cometiendo los del Frente Amplio Progresista (FAP) –ya el PRD pasó a la historia-- es un delito de lesa patria, pues están a todas luces empecinados –bajo el pretexto hábilmente inventado por AMLO de “No la privatización de Pemex”, fraguado hábil, obtusa y malévolamente para azuzar a las “masas” que se dejan engañar-- en destruir a México, sí… a nuestra patria.

Yo ya voy de salida de esta vida, y cada día me dan menos ganas de seguir viviendo, pero no deja uno de pensar --aquí entra el amor a la patria-- que va a ser de los que continúan viviendo en ella, ¿qué va a pasar? Se dice que: “Dios aprieta pero no ahorca”, “Todo se pierde menos la fe” y “La verdad y la justicia siempre prevalecen”, sí…, todo eso es cierto pero ¿a qué costo? ¿Será cierto aquello de que los mexicanos estamos destinados a vivir en la ignominia?

Sea lo que sea, mientras viva yo seguiré empecinado en luchar –entendiendo que mi lucha, por obvias razones, se reduce en hablar y escribir— por la paz, por el bien del ser humano, por la igualdad de oportunidades, por los niños, por los viejos y por que prevalezca el amor entre todos los seres humanos.

Finalmente comento someramente las incongruencias de AMLO, las que, aún dentro de su paranoia, estoy seguro que ni él mismo puede y/o sabe definir:
1.- Asevera que ama a su patria. ¿Es amor a la patria tratar de destruirla?
2.- Dice que el representa a la mayoría. ¿No es obcecada necedad ignorar las múltiples encuestas que indican que los que lo siguen conforman una minoría?
3.- Dice que tiene gente muy valiosa a su lado. ¿A quienes?
4.- Primero se abanderó con los pobres, después deambuló, por fin encontró otra bandera: Pemex. ¿Se puede comprender tanta falacia en una persona supuestamente cuerda?
5.- Cuando lo entrevistan a el sólo se le enreda la lengua y no sabe como explicar sus pretensiones, se enreda y acaba por abortar.
6.- Solamente en sus mítines, rodeado, protegido y apapachado de sus paniaguados: Claudia, Piedra, Noroña, Batres, Dante, Camacho, etc. puede hablar, pero siempre es más de lo mismo.
7.- Se jacta de demócrata. ¿Es democracia el bloqueo al Congreso de la Unión?
8.- Pregona que el haya debate. ¿Qué no el debate se hace en las tribuna del Congreso, la cual bloquea y la hace suya?
9.- Pregona la manifestación pacífica. ¿No es provocar camorra lo que hace?
10.- Se manifiesta contra la pobreza. ¿Cómo se va combatir la pobreza si no se trabaja?

Y aún has más, pero ahí lo dejo, para muestra sólo es necesario un botón.

«Preguntad a ese hombre lo que es la patria y la libertad y os contestará que lo que él quiere es dinero y no trabajar» A. Duks







El peso de la libertad

Fuente: Yoinfluyo.com
Autor: Enrique Galván-Duque Tamborrel


La libertad no es un don gratuito y objeto delujo y de juego:
se obtiene con una gran madurez de juicio,
y se consolida con una gran severidadde costumbres.


Es inútil hablar de civilización en donde no hay libertad. La civilización siempre dependerá de la libertad. La mordaza que los gobiernos suelen poner a la libre expresión del pensamiento, constituye el atentado máximo al adelanto espiritual de los pueblos. Cualquier mordaza a las libertades debe evitarse sin pérdida de tiempo pues sin libertad la vida no es vida.

Entre las fórmulas de expresión maravillosas que acuñó Cervantes, varias de ellas en verso, lo que aconsejaría revisar su estimación como poeta, cuento los que se comentaron en el libro «Cervantes clave española» y que son espléndidos en concisión: Y he de llevar mi libertad en peso / sobre los propios hombros de mi gusto.

Por lo visto, sentía que era menester llevar la libertad "en peso", lo que implica que pesa y puede causar alguna pesadumbre. La apelación al "gusto" no es menos interesante: sugiere cierta espontaneidad y a la vez una fruición. La libertad es algo que brota de uno mismo, complace, produce placer, y a la vez cuesta trabajo, exige esfuerzo, lleva consigo responsabilidad.

Si todo esto se tiene en cuenta y se practica, la libertad se consigue y perdura, puede salvarse de sus muchos riesgos; si se falta a lo que Cervantes proclamaba, puede enfermar, contaminarse, acaso perecer.

Si se me preguntara qué me parece más inquietante de la actual situación de México, diría que la frecuente infidelidad a lo que Cervantes prometía por su cuenta, al formular una exigencia perdurable del ejercicio de la libertad. Existen las condiciones para ello, el horizonte está abierto y no hace falta ningún heroísmo especial para tomar posesión de él. Otras veces no ha sido así, y la diferencia más profunda entre las personas reside en su disposición a no aceptar ese peso de la libertad, que puede ser considerable, aunque pocas veces abrumador.

Uno de los peligros mayores es la disminución o la extinción del gusto por la libertad; hay quienes sienten temor ante ella, y le tienen temor porque su exceso es malo en la mayor parte de las cosas.; otros, indiferencia, incluso falta de claridad: se dejan literalmente "empujar" por los que ejercen sobre ellos presión; no usan la libertad que tienen, y ni siquiera se dan cuenta de ello. Es lo que muestran las encuestas y sondeos que se multiplican, cuyos resultados son previsibles y que responde en su mayoría a una dejación de la libertad personal.

Pero hay otro fenómeno que a la larga resulta todavía más peligroso, y es la actitud de aquellas personas que tienen plena conciencia de lo que es libertad, que saben en qué consiste y la "ejercerían" si no reclamase ningún esfuerzo, si no tuviese peso. Saben lo que está bien y lo que está mal, lo que es decente y lo que no lo es, lo que tiene valor o carece de él --o tiene un valor negativo, como la falsedad--. Saben también lo que conviene o es dañoso, tal vez pernicioso. La libertad debe ser amplia; pero sujeta a un orden, y precisamente en esto radica la dificultad que muchos encuentran para ejercerla. Además, para ejercerla ampliamente se debe depender de los demás lo menos posible

Es posible que sientan un conato de ejercer su libertad, de seguir su "gusto" por ella; pero, llegado el momento de ponerla en práctica, renuncian a ella, desisten, aceptan la incoherencia. Regatean el esfuerzo requerido para sostener el peso de la libertad, aunque no sea excesivo. La mayoría de las veces no es gran cosa, no expone a fieros males, si se la mantiene alegremente en vilo no pasa nada. Ahora bien, se debe entender que la libertad consiste en hacer todo lo que nos plazca, pero sin perjudicar a nadie. Además, la única forma de salvar la libertad es aceptando que se administre. Vivir ampliamente… ¡y dejar vivir a los demás!

En la vida del ser humano existe una época muy corta, en la que se es libre relativamente; pero como le gusta vivir encadenado; poco a poco, día a día; hora por hora, va forjando las cadenas y grillos que lo han de aprisionar hasta el fin. Se puede vivir en una cárcel y ser libre, y se puede se libre y vivir como esclavo.

Tal vez se puede perder algún dinero, un puesto que se considera apetecible, una distinción, elogios, publicidad, el ingreso en un grupo que puede ser siniestro y peligroso, dentro del cual será difícil sentirse seguro. Poca cosa.

Esta tentación, tan difundida entre los que tienen responsabilidad y no podrían alegar ignorancia, engendra confusión. No se sabe dónde se está porque cuando se cree saberlo resulta que no es así, que aquel espacio ha sido ocupado por otros con los que no se contaba. "No se puede circular", decía Vasconcelos después de volver a México, tras nueve años de exilio, y durante muchos; efectivamente era así, y no circulaba apenas, se movía en limitadísimos círculos privados o bien ante el "público", los lectores o los oyentes que ejercían personalmente su libertad.

Esa coincidencia consigo mismo es lo que a veces falta. Lo que se piensa y se siente, lo que se inicia, lo que es la propia realidad, no se mantiene, es desmentido por los actos siguientes, es decir, el hombre se miente a sí mismo.

Cuando esto ocurre con demasiada frecuencia, resulta difícil respirar. Ha habido épocas y países en que esta situación ha sido tal, que la consecuencia era inevitablemente la asfixia. Normalmente no es así; para ejercer la libertad basta con quererlo, con no abandonarla, con no serle infiel.

Importa, más de lo que parece, salvar la coherencia propia, distinguir entre "las voces y los ecos", solidarizarse con lo que se estima y distanciarse --si es posible, cortésmente-- de lo que parece desdeñable o indeseable. Una de las mayores responsabilidades de los que tienen una figura pública y gozan de algún prestigio es no confundir a los demás, a la gran mayoría. No basta con mantener una apariencia decorosa; es menester no defraudar; y todavía más, no inducir a error, pecado gravísimo. Presentar como valioso lo que no lo es, denostar lo que está lleno de méritos o, por omisión, cubrirlo de silencio, es contribuir a la desorientación de los demás, de los que quizá no disponen de recursos para juzgar por sí mismos.

Cada persona "destiñe" --para bien o para mal-- sobre aquellas de que se rodea, con las que se asocia a los ojos de los demás. Esa influencia puede ser saludable y benéfica, si corresponde a las exigencias de la realidad. Si las desconoce y las pasa por alto, la consecuencia inevitable es la contaminación, el descenso de la calidad.

Es difícil ser inteligente en una sociedad que no lo es; si se mira la historia de los países habitualmente ilustres, se puede comprobar con todo rigor. No es fácil ser decente en un ambiente corrompido. En ambos casos se puede ser lo mejor, pero a costa de un gran esfuerzo que no todos están dispuestos a cumplir. Y hace falta además una dosis de clarividencia, una capacidad de distinguir, que no es universal.

Me preocupa tanto la decadencia que amenaza al mundo actual, y que todavía me atrevo a creer evitable, que miro con ansiedad sus síntomas, y siento alegría profunda cuando veo indicios de recuperación o defensa. Porque lo grave de las decadencias es que afectan a la misma realidad humana, y por eso es extremadamente difícil salir de ellas.

Haz llana tu vida cuando puedas. Rechaza compromisos superfluos, invitaciones, vanos pasatiempos, falsas distracciones. Así podrás ser más libre y estarás en condiciones de atender, sí, a los compromisos morales y sociales a que todo ser humano está obligado atender, pero siempre con libertad. No hay que olvidar que vivimos en comunidad y que el derecho de cada uno termina donde empieza el derecho del prójimo. Los que aman la libertad son siempre justos. Están con los oprimidos, los esclavizados, los desheredados, los virtuosos. Su principal característica es el poco aprecio que hacen de su vida e intereses, ¡siempre están dispuestos a dar de sí antes de pensar en sí!

La libertad significa responsabilidad; por eso le tienen tanto miedo la mayoría de los seres humanos. El único remedio eficaz es la apelación a la libertad de cada uno de nosotros, recordar el verso de Cervantes: tú mismo te has forjado tu ventura.

Y también del eterno Cervantes: «La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no puede igualarse los tesoros que encierra la tierra, ni el mal encubre; por la libertad, así como la honra, se puede y se debe aventurar la vida».


¡Libertad, libertad! No eres aquella
virgen, de blanca túnica ceñida,
Que vi en mis sueños, pudibunda y bella.
(Núñez de Arce)

miércoles, 9 de abril de 2008

El mito de Benito

Fuente: Yoinfluyo.com
Autor: Enrique Galván-Duque Tamborrel
Benito Juárez García fue el político mexicano más importante del siglo XIX en México. Adorado por unos, odiado por otros. Se pierde de vista su dimensión humana, con virtudes y defectos, y se le mira a través de prejuicios, emocionales e irracionales. Personaje contradictorio, luchó por la independencia de México frente a la intervención francesa, pero vendió a México a los norteamericanos durante la guerra de Reforma; logró la separación entre la Iglesia y el Estado, pero destruyó la propiedad comunal de los pueblos indígenas y condenó a millones a la miseria; fue un demócrata que se perpetuó en el poder por medio del fraude electoral y varias reelecciones; fue odiado y despreciado por sus colegas liberales contemporáneos, pero convertido en semidiós por su oportunista rival, Porfirio Díaz, una vez que la muerte lo apartó de la silla presidencial. Con ustedes, Juárez, el mito.

Ascendió al poder desde los estratos más humildes de la sociedad mexicana del siglo XIX. Su ingreso a la masonería oaxaqueña lo dotó de una ideología pronorteamericana, antiespañola y anticatólica.

Se afilió al partido jacobino o puro, partidario de la reforma radical de la sociedad mexicana. Aspiraba a una república federal, a una economía de libre mercado, y a una sociedad secularizada, libre del lastre católico que según sus convicciones mantenía a México en la pobreza y la ignorancia.

La oportunidad de los puros surgió con la Revolución de Ayutla en contra de Santa Anna. México estaba cansado del peor cretino que dispuso del país según sus ambiciones, hasta conducirlo a la derrota y la mutilación territorial durante la invasión norteamericana ---que lo mismo hubiera pasado si hubiera siso otro pues era el “destino manifiesto” de los Estados Unidos. Una vez eliminado Antonio López de Santa Anna, fue reemplazado por una coalición de políticos liberales, jacobinos unos, moderados otros. Los jacobinos elaboraron una serie de leyes, y finalmente una constitución que plasmaba gran parte de su ideario. De contenido diverso, destacan por su importancia la ley Lerdo y la Ley Juárez. La ley Lerdo desamortizó las fincas rústicas y urbanas de corporaciones civiles y eclesiásticas, y con ello declaró ilegales las tierras comunales que por siglos habían estado en manos de los pueblos. Al amparo de esta ley millones de mexicanos fueron despojados de sus tierras y obligados a trabajar como peones en lo que había sido su propiedad. Asimismo los bienes de la Iglesia, que habían servido siempre como apoyo a hospitales, orfanatos, escuelas, o bien como banco refaccionario del campo mexicano por sus préstamos a bajísimo interés, quedaron en los bolsillos de los políticos liberales y sus socios extranjeros. Por otra parte, la Ley Juárez eliminó el fuero eclesiástico, ordenando que los tribunales eclesiásticos cesaran de conocer en los negocios civiles. Esta medida establecía la separación en la potestad civil y la potestad religiosa, y contribuía a consolidar la igualdad jurídica de los mexicanos, pero fue vista con desconfianza y cortedad de miras por los conservadores, particularmente eclesiásticos, que la asumieron como un ataque injustificado y violento.

El presidente de la república, Ignacio Comonfort, liberal moderado, consideró que era imposible gobernar con las leyes jacobinas, y dio un golpe de Estado. La Guerra de Reforma empezó así como un conflicto entre liberales jacobinos y liberales moderados. Benito Juárez, uno de los principales líderes del partido jacobino, quedó como presidente de la república tras el golpe de estado de Comonfort. Un audaz militar conservador, Miguel Miramón, eventualmente dirigió la lucha contra el bando juarista. Los conservadores lograron al principio la victoria en el ámbito militar, por lo que Juárez se refugió en Veracruz y firmó allí un Tratado con los Estados Unidos, Mac Lane-Ocampo, por el cual México quedaba de hecho convertido en un protectorado de la admirada nación norteamericana, a cambio de su ayuda para derrotar a Miramón. Dinero, armas, soldados y hasta el apoyo de la marina de los Estados Unidos sirvieron para que Juárez lograra la victoria sobre Miramón. Juárez reconquistó todo el país y anunció la suspensión de pagos de la deuda externa de México.

Fue la oportunidad de oro para Francia, ansiosa por intervenir en México y adquirir riqueza y poder. Usaron de parapeto a Maximiliano de Austria, y un Imperio se estableció en México con el apoyo del ejército francés. Juárez se retiró al interior del país y con gran constancia y tenacidad dirigió la guerra contra el Imperio. Al final, Estados Unidos amenazó a Francia, que abandonó indignamente a su aliado Maximiliano. Otra vez el dinero, las armas y los soldados norteamericanos fluyeron abundantemente para apoyar a Juárez, y éste tuvo la satisfacción de fusilar al emperador austriaco y a Miguel Miramón de una sola vez. Repuesto en el poder, siguió gobernando al margen de la ley, por medio de facultades extraordinarias, y montando una maquinaria de fraude electoral que frustró a la mayoría de sus colegas liberales. Ciertamente, dijo que: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”, pero el Benemérito de las Américas también nos dejó esta rotunda afirmación política, digna de un tirano: “A los amigos, gracia y justicia. A los enemigos, la ley a secas”. Los liberales se levantaron en armas una y otra vez contra Juárez y en nombre de la libertad y la democracia, sólo para ser implacablemente batidos y exterminados.


Al final, la muerte pudo apartar del poder al ciudadano Benito Juárez. Sus enemigos dicen que se fue al infierno. Sus simpatizantes dicen que es el más grande prócer que ha dado la tierra mexicana. Fobias y filias aparte, su figura histórica marcó decisivamente el conflicto por definir en el siglo XIX la política, la economía y la sociedad de su tiempo.

Los seres humanos somos un caudal de imperfecciones, tenemos virtudes y defectos, tenemos aciertos y cometemos errores. Los mexicanos tenemos una sui generis forma de juzgar a nuestros héroes, por un lado maximizamos sus virtudes y aciertos, y por otro minimizamos (casi hasta anularlos) sus defectos y errores, así los hacemos perfectos, los convertimos en dioses. Y que nadie ose hacer una crítica de ellos porque inmediatamente se le anatematiza.

En cambio, hay otros que, a pesar de haber hecho cosas destacadísimas en bien de México, se les condenó y están hundidos en lodo de historia, en donde permanecerán per saecula saeculorum, este es el caso de Porfirio Díaz.

Hace algunos años, durante el régimen del Presidente Echeverría, a un famoso comediante se le suspendió un programa de televisión, además de otros castigos, por haber osado hacer un chiste (por demás sano) alrededor de las figuras de Benito Juárez y su esposa. Estoy seguro de que más de un lector me condenará por lo que he escrito en el presente trabajo, pero pues ni modo, no se puede tapar el sol con un dedo.

El campo mexicano y su realidad

Fuente: Yoinfluyo.com
Autor: Enrique Galván-Duque Tamborrel


El día en que los agricultores mexicanos
se sacudan de los lideres corruptos,
el campo mexicano verá un nuevo amanecer.

Querien Vangal



Alrededor del campo mexicano siempre, a través de la historia, se han tejido mitos, el caso es que, ciertos o no, han sido fuente de grandes luchas y contradicciones, no sólo en México sino en el mundo entero.

En el caso de nuestro país, de hecho el campo fue en donde se encendió la chispa de la revolución, y por ende también esta está plagada de mitos. Un personaje producto genuino de la Revolución Mexicana fue Lázaro Cárdenas del Río, quien, para se congruente con el movimiento, también fue motivo de mitos. Indiscutiblemente, como humano que fue, tuvo sus cosas buenas y sus cosas malas, sus virtudes y defectos, pero lo lamentable para él es que los máximos honores se le han rendido por mitos tejidos alrededor de una gestión diferente a la realidad, cuyo mérito es muy dudoso y que, pasado el tiempo, se ha visto otra realidad a la originalmente propagada. En esto destacan tres asuntos: la expropiación petrolera, el movimiento agrario, y el corporativismo.

En cuanto a la primera, ahora es de todos sabido que el que la apadrinó el gobierno de los Estados Unidos. Veamos: los mayores capitales invertidos en la explotación del petróleo en nuestro país era de origen europeo, principalmente inglés y alemán. Por otra parte, en 1938 se estaba calentando la tensión de la preguerra, situación que preocupaba mucho al gobierno de Washington, sobre todo por la existencia de capital alemán, por lo que para echar fuera a este tenía que empujar parejo y sacar a los todos capitales europeos, a costa de los ingleses y de sí mismos. Así es que provocaron el conflicto obrero para que, aprovechando esa coyuntura, darle motivos al gobierno de México para expropiar la industria. Fue notorio que, cuando Cárdenas leyó el decreto expropiatorio, el embajador estadounidense Daniels estaba a su diestra, en cambio Inglaterra, que fue la parte sacrificada, rompió relaciones con nuestro país, relaciones que se reanudaron cuando México declaró la guerra a Alemania en 1942. Además fue notorio, pero ¡claro!, se mantenía muy cayadito que toda la tecnología y contratos de exploración quedaron en manos de industrias estadounidenses.

Del movimiento agrario poco hay que decir pero es muy grande su alcance negativo para México. Simple y sencillamente fue la creación del mini y microfundio, así como del ejido, contexto del cual surgieron los tristemente célebres líderes agrarios, y fue de donde emanó el mar de corrupción en el cual han navegado toda esa pléyade de parásitos que tanto daño le han hecho al país y a su campo. Además, todo se complementó con las “prestigiadas y exitosas” instituciones llamadas Banco de Crédito Ejidal ---conocido como BANJIDAL, y que la gente, aludiendo a su “prestigio”, le decía BANDIDAL), Banco de Crédito Agrícola (BANGRICOLA) y Banco de Crédito Rural (BANRURAL) que le costaron el oro y el moro a nuestro país, ¡y claro! que obviamente también fueron guarida de una casta de mafiosos que arrasaron con lo que pudieron y más.

Finalmente, el corporativismo, sistema que dio nacimiento a las “insignes” instituciones: CTM, CNC y CNOP principalmente, cuna del corrupto sindicalismo podrido, que a su vez engendraron a esa casta de sinvergüenzas líderes sindicales que han explotado impunemente a los trabajadores de México.

Todos esos males han sido causa de un deterioro del campo mexicano que se antoja irreversible, y para que este alcance niveles aceptables va a pasar mucho tiempo de trabajo sostenido en un ambiente de honestidad a toda prueba, ¿será esto posible en nuestro amado México?

Además, como siempre sucede en nuestro país, es necesario que la verdad sea dicha sin ambages, pues resulta que los medios informativos más se preocupan por las noticias escandalosas que de la información seria y verás. Nos enteramos cuando hay marchas y bloqueos de gente supuestamente del campo, pero no de los avances en la productividad del mismo. Actualmente sabemos que se está trabajando seriamente en combatir la corrupción, y que los programas de subsidios se están entregando directamente a los beneficiarios, tratando con esto de eliminar a los personajes corruptos (líderes, intermediarios, gestores, etc.), quienes, al verse marginados, tratan, y de hecho lo consiguen ---para eso se pintan solos---, de alborotar la gallera organizando todos esos borlotes de que los medios mexicanos si dan cuenta. Son las instituciones y medios informativos extranjeros los que publican lo que pasa en nuestro país en ese renglón.

El Gobierno Federal invierte en el presente año 120 mil millones de pesos en el campo, cifra que, a pesar de que es la más alta en la historia del país destinada a ese sector y al medio rural, resulta menor a lo que realmente necesita el campo mexicano, pero es lo máximo que se puede estirar el presupuesto de que se dispone. Como se ve, resalta inmediatamente la falta de las reformas estructurales que el presidente Fox ha machacado prácticamente desde que inició su gestión, pero el Congreso, afectado por el Síndrome de Tapar el Pozo Después de que el Niño se Ahogó (STPDNA), procederá en consecuencia.

Un importante porcentaje de la referida cantidad está destinada a mejorar la comunidad, a impulsar proyectos diferentes a los agropecuarios, a equipar a los niños con mayores niveles educativos y asegurarles becas para que terminen la primaria, la secundaria, el bachillerato y lleguen a la universidad. De esta manera se otorgan por primera vez en nuestra historia un millón de becas, en el nivel bachillerato, escuela técnica y el universitario para jóvenes de comunidades rurales e indígenas. Hay que considerar importante que si bien es necesario invertir en producción, productividad y en mejor ingreso para las personas del campo y sus familias, también se requiere hacerlo en los niños y jóvenes.

Aquí cabe señalar que los financiamientos para el campo los está ya operando la naciente Financiera Rural, con financiamientos sanos para el campo, luego de haberse liquidado el BANRURAL que costó a nosotros los mexicanos más de 40 mil millones de pesos de carteras incobrables y pérdidas que se sucedieron a lo largo de los años. El nuevo sistema opera con mil asociados o trabajadores y funcionarios públicos; mientras que BANRURAL lo hacía con más de 3 mil 500 y en la actualidad se distribuye el crédito con inteligencia y así la Financiera Rural cumple con honestidad y transparencia su cometido.

Para reducir los costos de producción de los principales cultivos, como maíz, sorgo, trigo y cebada, la Secretaría de Agricultura destinó 110 millones de pesos para que los productores puedan disponer de fertilizantes nacionales a precios competitivos. Con esta medida los agricultores mexicanos podrán reducir sus costos de producción hasta 46%, ya que los fertilizantes son uno de los principales insumos para la producción.

Las exportaciones agroalimentarias de México al mundo, especialmente a Estados Unidos, ascendieron a 7 mil millones de dólares, más de mil 100 millones de dólares respecto al año 2000. Ese comportamiento favorable ha permitido que, desde el inicio del Tratado de Libre Comercia de América del Norte, el valor del comercio agrícola se haya casi triplicado, aumentando a 15 mil 200 millones de dólares en el 2003, sobresaliendo México por la calidad e inocuidad de sus frutas y hortalizas. Las exportaciones de estos productos continúan colocándose con fuerza dentro del mercado global, especialmente en Estados Unidos, en donde representan el 40% del total de las exportaciones de estos productos hacía ese destino, habiendo ascendido en el 2003 a 3 mil 200 millones de dólares.

Cada día son más las cadenas importantes como Wal Mart, propietaria de Sams Club, que envían a sus compradores a México a visitar a los agricultores y proveedores de las principales frutas y hortalizas que piden los consumidores estadounidenses. Sin embargo el contacto directo entre estas principales cadenas y los productores mexicanos no sólo se limitan al suelo mexicano, ya que también se efectúan importantes reuniones dentro del territorio estadounidense, gran parte debido a la asistencia que ofrece la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) para promover las exportaciones hacía los Estados Unidos.

El coordinador general de Promoción Comercial y Fomento de Exportaciones de SAGARPA informó que el principal objetivo es establecer el enlace directo entre productores mexicanos y las cadenas de autoservicio de Estados Unidos y de otras partes del mundo, además promover y divulgar que los productos de México son de gran calidad y que están certificados con sello Calidad Suprema México. Su oficina ha sido ---según los productores mexicanos--- ha sido pieza clave en el aumento de las exportaciones de frutas y hortalizas y también ha respondido a los nuevos desafíos creados por las autoridades estadounidenses, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. A raíz de esos acontecimientos nació la ley contra el bioterrorismo, que se aplica a todos los alimentos, bebidas y materias primas destinadas al consumo humano en Estados Unidos.

Como antes asenté, si bien es cierto que la problemática del campo mexicano es tan grande que se antoja imposible solucionarla, con la nueva política, a pesar de los líderes corruptos que se resisten a desaparecer, algo se va logrando y es importante que lo conozcamos y reconozcamos. Lo que sí se puede asegurar es que los borlotes organizados y manipulados por esos líderes corruptos no son congruentes con la realidad actual. Claro que, finalmente y de aquí para adelante, todo dependerá de la calidad de los funcionarios encargados de operar a las renovadas instituciones; ahí está el meollo del asunto, porque oiga usted, los mexicanos adolecemos de corrupción a tal grado que tendrán que pasar muchos años de depuración sostenida para enderezarnos aunque sea niveles aceptables. Total, siempre caemos en la misma tesitura y en el mismo cuestionamiento: ¿se podrá?

Educación en Oaxaca, Su triste realidad

Fuente: Yoinfluyo.com
Autor: Enrique Galván-Duque Tamborrel


Siempre que, sin querer queriendo, hago referencia a la educación en el estado de Oaxaca, se me revuelve el estomago, no lo puedo evitar, y es que no le veo salida. Hay dos factores básicos en este renglón, el que recibe la enseñanza y el que la imparte. El primero lo integran los estudiantes, niños y jóvenes que asisten a las aulas ávidos de aprender. El segundo, lo integran los maestros que se supone que deben de asistir a las aulas a impartir la enseñanza, esa que esperan con avidez los primeros. Pero resulta que no es así, ya que los segundos, que supuestamente estudiaron para enseñar, tal parece que estudiaron para energúmenos, pues a eso se dedican, y lo hacen requetebién. ¡Y claro!, la educación de los niños y jóvenes anda por el callejón de la amargura.

El documento Panorama de la Educación 2007, publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), señala que en México se han aumentado los recursos destinados a la educación en un 1% del PIB entre 1995 y 2004, para alcanzar un nivel de 6.4% del total, lo que quiere decir que, en promedio, comparativamente México invierte más en educación que 29 de los países más ricos del mundo, por encima, por ejemplo, de Estados Unidos, Francia, Alemania, Japón, Corea o Finlandia. Estas cifras, sin embargo, necesitan ser analizadas en su justa dimensión. Los recursos asignados por el gobierno mexicano, a través de la SEP, no se aprovechan plenamente porque casi 90% de esos recursos se destinan al pago de salarios de los maestros, lo cual no necesariamente quiere decir que nuestros mentores sean ricos.

Los recursos asignados por el gobierno mexicano, a través de la SEP, no se aprovechan plenamente porque casi 90% de esos recursos se destinan al pago de salarios de los maestros, lo cual no necesariamente quiere decir que nuestros mentores sean ricos.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), se lleva una buena parte de estos recursos -aunque oficialmente no se ha revelado la cantidad que pagan los maestros por concepto de cuotas sindicales, se calcula que están entre los ¡1500 y los 2 mil millones de pesos al año!- que podrían ser utilizados en la superación profesional del magisterio.
Lamentablemente no es así.

Los datos de OCDE hacen comparaciones que no consideran las desigualdades entre uno y otro país. El promedio de inversión en educación de los países miembros de la organización, que es de 5.8% de su PIB, hace pensar que en México se invierte más. Sin embargo, no es lo mismo un punto del PIB en Estados Unidos o en Alemania que en nuestro país.

La educación tradicional
Otro de los problemas que se deben superar en el sistema educativo nacional tiene que ver con el modelo pedagógico tradicional: los esfuerzos llevados a cabo por la Secretaría de Educación Pública en los últimos nueve meses buscan trascender la visión cuantitativa de la educación, que tiene en la noción del Estado-educador de los años treinta su propuesta de expansión a nivel nacional, sobre la base del esquema maestro-pizarrón-alumno, y se ha abocado mucho más a lo cuantitativo, lo cual, a lo largo del tiempo, ha funcionado para abatir los graves niveles de analfabetismo en nuestro país, pero le ha faltado calidad.
Aún cuando el aseguramiento de la cobertura educativa en México es un problema que no se debe perder de vista, es necesario plantear nuevas formas de enseñanza que incorporen avances tecnológicos y nuevas técnicas didácticas que logren elevar -junto con la actualización y mejoramiento de los contenidos académicos- la calidad de la educación, a fin de disminuir la enorme brecha entre la educación privada y la pública.

Por ello, es necesario y urgente, como plantea la Secretaria Josefina Vázquez Mota, profundizar en el análisis de las condiciones del sistema educativo nacional para erradicar vicios, superar obstáculos y atender en serio el problema educativo. En este reto se debe ser firme en el propósito. Recordemos que, por ejemplo, el programa Enciclomedia, con todo y las críticas que se han generado a su alrededor por considerarse obra del sexenio pasado, ha demostrado ser una herramienta valiosa como una nueva forma de aprendizaje. Se debe mantener y apoyar lo bueno y eliminar lo que signifique un obstáculo.

La prueba ENLACE ha sido un intento de diagnóstico realista de la situación de la educación en nuestro país, y así se debería entender. Las propuestas de solución han de diseñarse a partir de diagnósticos reales, y así lo ha entendido el actual gobierno. El objetivo de elevar la cobertura y la calidad de la educación no sólo es cuestión de recursos, sino de creatividad, de inteligencia y de voluntad política para corresponsabilizar a los padres de familia, hacer participar más a los maestros y acotar al sindicato en lo que obstaculiza la educación.

Mejorar la educación de nuestros niños y jóvenes es posible si se complementan los esfuerzos gubernamentales y los del magisterio, democratizando y transparentando sus recursos, implementando nuevos esquemas de financiamiento privado de la educación, garantizando al mismo tiempo que la excelencia académica -de la que orgullosamente hemos visto ejemplos últimamente en algunos jóvenes-, el apoyo con becas, ayuda y seguimiento para talentos especiales y, al término de los estudios, oportunidades de empleo gracias a la buena educación.

Existen obstáculos históricos que no son atribuibles a la gestión del gobierno actual. La transformación educativa en México pasa, necesariamente, por la democracia sindical, pero también la educación es un derecho, y otorgarla con suficiencia y calidad es una obligación que comparten la sociedad y el Estado. No debemos perder esto de vista.

Pero lo que no se puede creer, vamos ni tolerar, es que, visto el panorama aquí presentado, haya maestros, como los de la CNTE, principalmente en el estado de Oaxaca, que lejos de colaborar para construir y dignificar su profesión –considerada en todo el mundo dentro de las de excelencia-- se dedican precisamente a lo contrarios: destruir y degradar. Dicen que “pelean por sus derechos” y se olvidan del DERECHO QUE TIENEN LOS NIÑOS Y JÓVENES DE NUESTRA PATRIA A RECIBIR UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD. Además, como dijo Querien Vangal: “La educación es el fundamento de la construcción y elevación moral de los pueblos”. Así pues, vamos bien; pero como dice Vicencio: “para abajo”.

Democracia participativa, esperanza de México

Fuente: Yoinfluyo.com
Autor: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Aunque tengamos la evidencia de que hemos de vivir
constantemente en la oscuridad y en las tinieblas,
sin objeto y sin fin, hay que tener esperanza.

La esperanza perenne, de no pocos mexicanos, es que México se transforme en una democracia participativa y profunda que, con el apoyo de la ciudadanía, sea una fortaleza para el país.

Lo lamentable del caso es que de esos “no pocos mexicanos”, el mayor porcentaje es de gente de la llamada “tercera edad”; no siento que los jóvenes compartan ese ideal, y no lo comparten porque están influidos por el hábito o vicio mediático actual, el que principalmente se enfoca a los escándalos de toda índole, principalmente del político que se ha convertido en un verdadero show.

La exposición de ideas constructivas –con un aceptable contenido ético y de rescate de los valores morales—y su análisis razonado ya pasaron a la historia lamentablemente. ¿Dónde quedaron los debates sociales, filosóficos, económicos y políticos de altura, con exposiciones y conclusiones claras, precisas y gran provecho para el desarrollo de mentes claras y pro-positivas que otrora –siglo XIX-- fue el común denominador? Todo esto, según se califica en la actualidad, son
“anticuayas”, ahora hay que entrar en la “onda” de la prepotente improvisación, de las decisiones irracionales y del irrespeto a ultranza.

Sólo así se explica el que, en cualquier foro público, se use la tribuna para insultar y sobajar al oponente, como sucede con los legisladores que suben a la tribuna, no para debatir con argumentos razonados a fin de llegar a acuerdos pro-positivos en el bien de México, sino para insultarse soezmente unos a otros, y para que final y obviamente sólo lleguen a conclusiones aberrantes que sólo satisfacen su ego, sin ningún beneficio para el país que pregonan servir y amar.

En el contexto de esta vorágine, resultó altamente significativa la lucha tesonera del Presidente Fox para lograr un avance satisfactorio en la transformación de la democracia, de lo puramente electoral a la participativa y profunda que garantice el progreso sustentable de nuestro país. La lucha tesonera de Fox para lograr una recuperación en la confianza de las y los ciudadanos en sus autoridades fue notoria aunque le pese a los imbéciles, pero es claro que revertir los vicios y hábitos aprendidos y practicados durante las siete décadas del hegemónico sistema unípartidista ---impuesto por “trilogía infernal” (PNR-PRM-PRI) --- es una muy ardua labor, digna de titanes, y que obviamente va a llevar muchos años de mucha voluntad y trabajo Página 1 de 3 Democracia participativa, esperanza de México

El Presidente Fox insistió, una y mil veces, que para recuperar la confianza de la ciudadanía se requieren iniciativas que aseguren transparencia, rendición de cuentas y servicios gubernamentales de calidad. De esta manera ---y es notoriamente irrefutable--- se inició la aplicación de mecanismos para garantizar que la voz de de todos los mexicanos tengan peso en las políticas y en la recuperación del gobierno.

En el marco del último Foro de Innovación y Calidad en la Administración Pública, se aseveró que actualmente se están desarrollando las políticas en el gobierno federal de manera transparente y se hace con la ciudadanía; así se ha creado la Red Federal de Atención Ciudadana y se ha procurado el aseguramiento ---a través de concejos consultivos--- de la participación de los distintos sectores de la sociedad. En este renglón cabe señalar que, aunque efectivamente así se está haciendo, es a la ciudadanía, cumpliendo así su parte, a la que corresponde aprender y adaptarse a esas exigencias. Lamentablemente en esto aflora de inmediato la falta de costumbre, creada y fomentada por los hábitos y vicios a que hicimos referencia antes.

Por otra parte, la adaptación y cambio de mentalidad de los servidores
públicos, aspecto fundamental para el logro de una eficiente administración, está costando mucho trabajo y hay que reconocer que el mayor o menor tiempo que tarden en adecuarse ---volvemos a los vicios y malos hábitos--- dependerá en mucho de la participación ciudadana. Los servidores públicos están obligados a ser un ejemplo, a ser profesionales y eficientes, y a dar servicios de calidad y excelencia con un elevado espíritu de servicio.

La suma de todos estos factores redunda en lograr una invaluable contribución al país, a la economía nacional, y al bienestar y calidad de vida de la ciudadanía. Un buen gobierno sirve a la ciudadanía, pero también obliga a comprometerse y deben ---como lo machacó Fox--- ser los ciudadanos los que vigilen los resultados de la gestión publica y, así mismo, deben conocer cómo se trabaja, se toman decisiones y como se ejerce el presupuesto y los recursos públicos.

La agenda de buen gobierno es la carta de navegación que define el rumbo de una administración y de los servicios que presta a la ciudadanía; todo ello en una estrategia integral que permitió a la anterior, entre otras cosas, la implementación del servicio profesional de carrera y la ley de Transparencia y Acceso a la información. Los servidores públicos tienen la oportunidad de profesionalizarse en el contexto de un esfuerzo en el que se ha incorporado el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones.

Una democracia participativa se fundamenta en la participación ciudadana, contexto en el cual se ha ido avanzando en la transparencia en el proceso de selección, de ingreso y desarrollo de los servidores públicos. En la regulación de este tema se consideraron las opiniones de distintos actores de la sociedad, con el fin de agregar valor a este programa. Las dependencias y órganos desconcentrados sujetos a esta ley están mejorando y certificando sus procesos para responder a este importante cambio, de esta manera se puede servir mejor, con más calidad y excelencia.

Lo importante en esto, insisto, es la conciente y decidida participación ciudadana; así, y sólo así, se conseguirá una verdadera democracia participativa.

Creatividad bidimensional

Fuente: Yoinfluyo.com
Autor: Enrique Galván-Duque Tamborrel


Para ser verdaderamente creativo hay que crear dos veces: primero en la mente y después en la realidad.
Aquello que queramos realizar hay que concebirlo en nuestra imaginación, alimentarlo, vivir un periodo de incubación, visualizarlo con todo detalle y apoyarlo con argumentos de sí se puede. Por eso es tan importante recobrar nuestra capacidad de soñar; los grandes soñadores han sido los sembradores del cambio.
El líder es responsable de la supervisión, de la óptica para guiar a sus colaboradores por el campo correcto; todo se le perdona a un líder, menos una cosa: equivocarse. No puede poner a trabajar a otros en el campo equivocado.
La pregunta es: ¿De dónde surge la visión del líder? Surge de su capacidad de soñar, de imaginar lo que podría ser, de tener la capacidad de procesar la realidad con todas sus adversidades, y a través de un optimismo irreductible encontrar los caminos para convertir esos sueños en realidad. Pero debo insistir en la necesidad de estimular nuestra imaginación a través de la creación de fantasías, de lecturas diversas, de pensar y de hablarse a uno mismo de sus proyectos.
La patria del ser humano son sus ilusiones, la vida es su proyecto. Cuando sabemos qué deseamos y agregamos la suficiente fe para tener la seguridad de lograrlo, se ha iniciado el camino y como por arte de magia las adversidades se convierten en retos a superar; ya no representan pesadas cargas que hay que soportar, sino desafíos a vencer.
En este punto la mitad de la ruta ya se ha recorrido y es cuando debe entrar la voluntad, que debe ser más fuerte que la adversidad.
Entonces hemos de administrarnos correctamente para realizar nuestros deseos en cosas palpables. El líder debe tener simultáneamente la visión y la capacidad administrativa. Debe crear en la mente correctamente para lograrlo; ser líder y administrador se conjugan en el gran realizador.